La existencia de “fangos activos” vertidos por la depuradora de aguas de la ciudad de Astorga fue la causa del desastre ecológico producida el pasado 14 de Junio

El SEPRONA, el pasado 31 de Julio, ha tomado declaración al responsable de la empresa y dos técnicos y ha remitido las declaraciones al juzgado de Astorga

Hasta 500.000 €uros de sanción, o más,  por envenenar el río Tuerto y de seis meses a dos años de pena de prisión para los investigados

¿Y el ayuntamiento de Astorga qué?

Fotos y texto: Eduardo Garcia Carmona

Al responsable de la empresa y dos técnicos de mantenimiento de la depuradora de aguas de la ciudad de Astorga, les podrían caer de entre seis meses, a dos años de cárcel, más la sanción económica correspondiente que, podría llegar a los 500.000 €uros, más los daños ecológicos ocasionados por el desastre ocurrido el pasado 14 de Junio, en el río Tuerto, A su paso por la localidad de Nistal y que ofrecimos en exclusiva.

Tras la inspección realizada por el SEPRONA en varias localidades a la orilla del río Tuerto, en el término municipal de San Justo de la Vega, y la toma de muestras del agua que se enviaron a una empresa especializada para su examen, el resultado ha sido claro y conciso: ANOXIA, que no es otra cosa que la falta de oxígeno en las aguas que hizo posible la disminución o alteración de hemoglobina , impidiendo la fijación de oxígeno en cantidad suficiente para poder vivir los peces.

Tras la toma de declaración a los tres investigados, la Guardia Civil ha enviado al Juzgado de Astorga el caso y serán los jueces quienes fijen día y hora para ser juzgados por delito ecológico contra la naturaleza de acuerdo al artículo 325 del Código Penal.

En las diligencia instruidas se apunta la muerte de 400 truchas y 170 peces, principalmente, gobios.

A la pena que imponga el juzgado de Astorga, habría que añadir la sanción administrativa de la Junta de Castilla y León, habiendo sido catalogada la infracción como GRAVE para el Patrimonio Natural. A dicha sanción administrativa, también se añadiría la sanción por muerte de los peces y, aplicando el baremo realizado a furtivos, podría ser muy cuantiosa y eso que sólo figuran 570 peces muertos cuando la realidad fue otra.

Ahora sólo cabe esperar a lo que dictaminen los jueces y, aunque el daño causado al río Tuerto va a ser muy difícil de mitigar en un futuro próximo, al menos estos hechos no son impunes.

¿Y el ayuntamiento de Astorga, qué?

Esa es otra y, aunque sea subsidiariamente, también podría ser sancionado porque son los titulares de la depuradora.

LOS HECHOS

Ocurrieron el 14 de Junio, aunque con anterioridad vecinos de San Justo de la Vega y Nistal ya habían llamado a la Guardia Civil alertando de las anomalías que se veían sobre las aguas del río Tuerto y los fuertes olores desde donde desemboca el emisario de aguas de la depuradora de Astorga en la localidad de Nistal y hasta la presa de Barrientos o Tres Concejos, en la zona de Castrillo de las Piedras.

Por otro lado, este problema podría acarrear más litigios pues, algunos alcaldes de zonas próximas a la contaminación de las aguas del río Tuerto, además de mostrarse indignados porque nadie les avisó de nada, creen que sus captaciones de agua para consumo humano, así como para el riego podrían acarrear consecuencias serias para la salud, por lo que también se podrían personar en causas separadas.

Galeria de imagenes

Opción de comentar, desactivada.