Pescador desde los 5 años, denunciado a esa edad por estar pescando con una vara, hilo de bravamente y un alfiler como anzuelo

Es un gran conocedor de todo lo que rodea a la cría del gallo de pluma para la pesca, de León

Aún conserva mazos en perfecto estado, con 40 años de antigüedad o más

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

CÁNDIDO ROBLES ROBLES no es un personaje cualquiera, es un leonés que practica el leonesismo desde la caza y la pesca y todo lo que significa la naturaleza leonesa porque, como el apunta, “no se deja de amar la naturaleza por ser cazador y pescador, todo lo contrario”.

Nacido en La Cándana de Curueño y, actualmente jubilado, su vida transcurrió en ese hermoso pueblo, puerta de la montaña leonesa que baña el río Curueño, por eso lleva su apellido. Naciendo donde lo trajo al mundo su madre que, antes, además era su propio domicilio, lo más natural es que fuese pescador, aunque ahora, con el transcurso de los años prefiera la caza y el cangrejo.

Los cánticos de los gallos en libertad en su propio corral, eran el despertador diario. El susurro del río Curueño, acariciaba sus sueños y la pesca pronto se convirtió en su verdadera pasión.

Fue con sólo 5 años de edad cuando pescando en “su río”, le denunció “el burro de la zona”, como bien apunta. Estaba pescando con una vara de avellano y un trozo de bramante, en cuyo extremo tenía atado un alfiler del que pendía una lombriz que le había colocado su progenitor y llegó la autoridad para denunciar al niño, aunque en honor a la verdad fue al padre, persona muy conocida en la zona, por sus “amoríos” al río y las truchas.

En fin, eran otros tiempos.

Desde su juventud se dedicó a confeccionar sus propias moscas “leonesas” con las plumas de sus gallos que vivían en total libertad en la pradera de su casa.

He podido ver y fotografiar mazos de pluma de entonces y, como apunta Cándido, “esta pluma no la volverás a ver”. Razón tiene. Su moteado, su color, su brillo, su tersura es irrepetible.

Aunque con dificultades para su confección, nos presenta una mosca leonesa muy utilizada en todas partes pero, que según Robles, pesca todo el año en los ríos leoneses, especialmente en la montaña desde el inicio, hasta final de temporada.

Se trata del SANGRE DE TORO de Cándido Robles, de La Cándana de Curueño.

Paso 1:

Después de tener el anzuelo de paleta del número 12 o 13, se le dan unas vueltas con hilo torzal del nº 46.

Paso 2:

Se coloca la cola, con la misma pluma de gallo de León, pardo aconchado, oscuro o más claro y encendido según sea para principio o final de temporada. Incluso en verano con flor de escoba.

Paso 3:

Antes de finalizar el cuerpo con el hilo de torzal, en la última vuelta se pone la brinca, con hilo color vino burdeos.

Paso 4:

Tras dar la última vuelta al cuerpo y llegar a la cabeza del anzuelo, se tira de la brinca, sacando casi su totalidad y se anilla el cuerpo con seis o siete anillados, dependiendo del anzuelo.

Paso 5:

Se coloca la pluma que, con anterioridad fuimos colocando encima de un plato de porcelana, mojado en saliva e igualado con una navaja ates de cogerla con los dedos y situarla sobre el cuerpo del anzuelo.

Paso 6:

Se ata la pluma con el sobrante del hilo de la brinca y, tras las tres primeras vueltas andamos en la cabeza para distribuir la misma con la uña, alrededor del cuerpo. Volvemos a dar o tras 5 o 6 vueltas más a la cabeza, hasta que finalmente se anuda, ajustando los nudos a la parte más próxima a la pluma y el mosquito estará listo.

Materiales

Anzuelo: número 12 o 13

Cercos: pardo flor de escoba gallo de La Cándana.

Brinca: Vino Burdeos.

Abdomen: Gutterman nº 46

Pluma: Pardo Flor de escoba de La Cándana.

Cabeza: del mismo color que la brinca.

Galería de imagenes

Conclusiones:

Se trata de un mosquito que no debe faltar en ninguna cuerda de PESCA A LA LEONESA, desde principio de temporada, hasta el final de la misma. A mí, me pesca todo el año. De rastro, desde Abril a Junio en todos los ríos. En montaña, me pesca hasta fina de temporada. Incluso, lo suelo poner hasta de bailarín o semi ahogado.

Un comentario

  1. La naturaleza

    11 marzo, 2017 en 4:23 pm

    “Sangrante” es el conocer un personaje, sin ninguna vergüenza de haber sido denunciado.
    Apunta de “su río”, pues quien lo ha visto y quien lo ve.
    Que ríos/pesca nos han dejado y que estamos dejando a futuras generaciones.
    Conclusión, algo está/estamos haciendo mal Sr. Carmona.