Los salmones “controlados” rondaron los 500 ejemplares, siendo el Narcea el mejor de la temporada pero, ¿cuántos salmones no pasaron por el precinto?

La temporada de reo ha sido bastante buena y la de trucha “muy pobre” pese a las repoblaciones de todas las sociedades

La temporada ha estado marcada por la escasez de caudales en la mayoría de los ríos naturales y los desastres ecológicos

Y ahora, a solicitar entrar en el sorteo de cotos para 2018

Texto: Eduardo García Carmona. Fotos: E.Gª Carmona y otros.

Finalizada la temporada de pesca fluvial en Asturias es hora de hacer balances y, ciertamente, 2017 no ha sido un año bueno en los ríos del Principado por muchos motivos aunque, el principal es que hay pocos peces para tantos pescadores.

Las disculpas de los pescadores suelen ser variadas. Hay quien apunta que el cormorán es uno de los culpables, y lo es. Otros, que la contaminación, que también. Los más concienciados apuntan que si hubiese pesca sin muerte en la mayoría de los escenarios de pesca, otro “gallo cantaría”.

El caso es que todos tienen razón en parte pero, nadie quiere dar “el brazo a torcer” por lo que lo mismo da, que da lo mismo, que las Sociedades de Pescadores se “esmeren” en conseguir alevines que repoblarán los ríos asturianos de norte a sur y de oriente a occidente, si las condiciones y calidad de las aguas no son las idóneas para la reproducción y cría,  o las vertientes están plagadas de cormoranes, como se puede comprobar en cualquier ribera de los ríos astures, de garzas, de visiones…Se está repoblando, principalmente, para alimentar a las poblaciones de todos ellos que, cada año aumentan.

Por otro lado están los “furtivos”, que “haberlos haylos a mogollón”. La venta, que aunque está prohibida, se realiza a diario, incluso ahora que está cerrada la temporada. Los “campanus” dan para todo el año, dicen. Pocas inspecciones alimentarias hace el Principado en restaurantes, porque si las hiciesen más a menudo, se forrarían a multas pero, claro está, cuando algunos políticos quieren que el salmón se pueda vender en hostelería para atraer el turismo, están colaborando a ello. ¡Qué pena!

También están los desastres naturales o artificiales: sequía o falta de lluvias en momentos determinados, así como abundancia de lluvias en otros que arrastran las huevas de los frezaderos; contaminación que abunda en todos los cauces fluviales pese a ser delito ecológico; vertidos incontrolados o accidentes que llevan gasoil, gasolina o cualquier hidrocarburo a contaminar las aguas de ríos, como este año, el Cares.

El caso es que aunque los más concienciados crean que con la PESCA SIN MUERTE se solucionaría esto, están muy confundidos. RECUPERAR los ríos de Asturias es casi tarea imposible, hoy. Efectivamente, la pesca sin muerte tal y como se ha aplicado en Castilla y León con una ley vanguardista es MUY IMPORTANTE pero, no es la solución a los grandes males de la PESCA. Hay que desarrollar leyes como esa de la Comunidad Autónoma vecina y aplicarla de VERDAD, como reza en la misma: PROTEGIENDO A LA ESPECIE PREFERENTE que, allí es la trucha común, y aquí trucha, reo y salmón.

¿Cómo?

Para eso pagamos con nuestros impuestos generales, no sólo los de la pesca, a POLÍTICOS Y TÉCNICOS, que se “estrujen el coco” y si no les da para mucho, que se fijen en otros países porque proyectos y acciones se han acometidos en muchos de ellos pero, ALGO HABRÁ QUE HACER Y DE FORMA URGENTE porque esto se acaba, señores y no es de recibo que cuando nuestros abuelos y padres nos han legado unos ríos “con vida”, ahora nosotros DEJEMOS RÍOS SIN VIDA  a nuestros hijos y nietos. Lamentable.

Qué más da que la temporada salmonera haya dejado casi 500 salmones precintados en Asturias, destacando el Narcea por encima del Sella, con casi 100 ejemplares más. Eso es una miseria si miramos los partes salmoneros de hace 20 años y ya teníamos problemas.

Qué más da que la temporada de pesca de reos hayan sido aceptable en el Cares y Sella, si no dejamos uno vivo para la siguiente temporada, o no los dejamos subir desde la mar, como ocurre muchas veces con los salmones.

Qué más da que DURANTE LOS 15 PRIMEROS DÍAS de la temporada se haya pescado bien LA TRUCHA en la mayoría de los ríos asturianos, si después te acercas a cualquier río en coto o zona libre y te cuesta “sudor y lágrimas” conseguir “una miserable picada”.

¿Esto es pescar?

Pues nada, si así lo creen, hagan lo más oportuno que es continuar saliendo al río sin preocuparse del río. Si creen lo contrario, hagamos que las cosas cambien y comencemos por la CONCIENCIACIÓN, porque tal y como están las cosas, al día de hoy, VAMOS AL DESASTRE TOTAL.

Y como la propia ADMINISTRACIÓN quiere, TODOS A SOLICITAR COTOS PARA 2018, que el plazo ya está abierto.

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