Homenaje a uno de los más grandes de la pesca en la Patagonia chilena

Ha fallecido a los 63 años en su patria de adopción pesquera, Coyahique (Chile) DEP

Ha sido uno de los precursores de los viajes de pesca a Chile

Fotos y texto: Carlos Villas

El 13 de enero de 2013, la página PesCarmona me publicaba un artículo sobre el Lago Misterioso… una “meca” para la pesca de la trucha. Allí mostraba un destino de pesca genial con el lema de que -según el guía legendario Julio Meier- nada es para toda la vida.

Entonces ponderaba también la figura de nuestro guía de pesca favorito desde hacía más de veinte años… y decía que era lo máximo, como su nombre… Julio Máximo Meier Trujillo. Este superguía de pesca… -un gran hombre, padre y amigo- ha fallecido en la madrugada del 23 de agosto de 2017,con 63 años, después de luchar contra el cáncer durante 2 años. Quiero aquí -con nuestro grupo- rendirle tributo y hacerle un justo homenaje por ser una gran persona y un guía extraordinario. Ya era una leyenda cuando pescamos con él y lo será más ahora… su trabajo lo siguen sus hijos, Cecilia y Julio Eduardo Meier Serrano.

He dicho que era grande, siguiendo a Aristóteles que defendía que  “la grandeza no consiste en recibir honores sino en merecerlos”… y Julio se los merece. Este guía, con una inteligencia social fuera de serie (era muy pero que muy listo)… tenía una profesionalidad total que inculcó en los muchos guías de los que fue maestro. Julio Meier fue pionero en organizar bien la pesca en la Patagonia chilena extendiéndose desde Coyhaique, que fue su epicentro de operaciones para la provincia de Aisén. Los amigos chilenos de nuestro grupo pescaron con él por primera vez en 1994 (unas jornadas inolvidables en el rio Anita) pero no fue hasta 1995 cuando se encontró con nuestro grupo en bloque; en conjunto, éramos el peor grupo de pescadores que había tenido nunca. Todos recordamos una tarde en la que con paciencia infinita enseñó a lanzar un streamer blanco o negro a los que no teníamos experiencia con la mosca, en una corriente del río Simpson… ¡hasta que pescamos algo!                                                                                                                            

Desde 1994 hasta el año pasado nuestro grupo ha estado 11 veces pescando bajo la tutela de Julio… hemos conocido el río Coyhaique, el Simpson, el Ñirehuao, el Blanco, el Norte, los Spring Creeks, el río Baker, el Cochrane, el Pollux, el Emperador Guillermo, el Mañihuales… los lagos Norte, Frío, Paloma, Azul, Desierto, Atravesado, Pollux, Castor, Elizalde, Portales, General Carrera, Beltrán y un largo etcétera de ríos (algunos súper-secretos) y lagos con vivencias extraordinarias que culminaron con nuestra visita a la zona del Misterioso y Juncos, donde estuvimos los años 2011, 2012, 2013 (2 veces) 2014 y 2016, la última vez, con Julio ya enfermo y su hijo Julio Eduardo como guía responsable.                                                                                                                                                En aquellos años Julito supo tirar de mano izquierda para que cada uno de nosotros se sintiera cómodo y pescase lo más posible… dejándonos a veces usar los fierros, la cucharilla… incluso el Rapala… favoreciendo que nuestra imaginación diera lugar a mezclas explosivas como el Spin-fly o el Rapala-fly… quitando tridentes y poniendo streamers a distancia de  entre 50 cm y 1 metro.                           

Cuando se daba mal la cosa o quería agradar especialmente, nos llevaba por sorpresa a pequeños ríos secretos llenos de truchas… toda una vida de experiencias de pesca inolvidables que han dado paso a un gran vacío lleno de nostalgia y recuerdos para siempre.                                                                                                                                                Inventó para nosotros la “vejiga” como unidad de tiempo y distancia… “Julio… ¿a que distancia está ese río?”.. o “¿Cuánto queda?… ¡”Una vejiga má o meno!” … calculando el tiempo en que necesitábamos parar para un pipí…¡cómo nos regalaba con sus callampas (boletuslúteus y granulatus) desecadas y “resucitadas”!… o la cazuela de gallina… ¡y qué genial complicidad pesca-caza para que Alberto nos hiciese su famoso e increíble guiso de liebre cazada dos días antes!                                                                                                                                                                                    Estudiaba la población de insectos en lagunas secretas en las que calculaba la cantidad sostenible de truchas que podía crecer… echaba los alevines y ponderaba los años de espera para empezar a pescar truchas que tuvieran ya un kilo… o mayores… era un crack. Su hijo Julio Eduardo guarda esos secretos y las tendrá ya preparadas…                                                                                                                                                                  Uno de nosotros, Alberto Laporte, envió una nota que fue publicada en el  periódico local de Coyhaique, donde habló de su eterna lucha por la castigada provincia de Aisén promoviendo el turismo sostenible de pesca durante décadas con valor y tesón… contra corriente, con enemistades… posicionándose abiertamente en contra de la pesca clandestina y la matanza indiscriminada de salmónidos.                                                                                                                                                                                                        Como dice Alberto, todos esperamos ver algún día en Coyhaique un parque, una calle o un monumento que recuerde su nombre.                                                                                                                                                              Julio Meier fue miembro de la Cámara de Turismo de Coyhaique, y tuvo un alto cargo en la Asociación de Guías de Coyhaique, donde fue y es maestro y ejemplo para todos los dedicados al oficio de guía y a la vez embajador y promotor del turismo de pesca en la región de Aysén y en la Patagonia.

El excelente guía y amigo Teo Oberli, nos ha facilitado una información publicada sobre él, citado en “Flyanglersonline.com” (http://flyanglersonline.com/features/worldwide/samerica/chile/) como el mejor y más experimentado outfitter de la Patagonia Chilena. Allí se resalta que el inglés no fue un obstáculo para su trabajo con los extranjeros mostrándoles la pesca en su querida región de Aysén.                                                                                                                                                                        Alberto Laporte “se desplazó” 1500 km desde la capital chilena en la persona de su hermana Jeanne Marie para acompañar unas horas a su esposa -Marcela Serrano- y sus hijos Cecilia y Julio Eduardo, así como al resto de la familia, llevándole nuestro cariño y respeto. Yo, como Alberto y el resto del grupo, quiero con estas líneas hacer que conste quién era Julio Máximo Meier Trujillo, Julito, quién fue en la pesca, qué hizo por ella… y lo que ha representado para nosotros como enamorados de la pesca en la Patagonia desde hace 23 años.                                                                     

Querido Julio, grande histórico y leyenda ya en vida de la pesca en Aysén y en la Patagonia… descansa en paz. Amigo entrañable, estás para siempre en nuestros corazones.                                                                     

Con mucho cariño, gran respeto y eterna admiración y gratitud, te rinden homenaje tus amigos Alberto “Indi” Laporte, Bernardo Merelo, Carlos Zarceño, Enrique “Demonio rojo” López, Fernando “Feñuca” González, José Antonio Riera, Juan Pablo Imízcoz, Juan RamónValentí y Carlos Villas.

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Un comentario

  1. Hugo Suárez

    26 septiembre, 2017 en 5:56 pm

    Cuanto lo siento. Descanse en paz.