El
gallo de pluma de León está en peligro y yo, pregunto, ¿y cuando no ha estado?

Primero
los intereses de algunos criadores, después la falta de apoyo institucional,
las enfermedades y, ahora, el “interés” de algunos políticos

Cuando
se mezcla interés político con algo, bienvenidos sean los votos, pero
malparados pueden salir “los pollos”…

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Texto
y fotos: Eduardo García Carmona
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¡¡¡
El gallo de pluma de León está en peligro…!!!
Se
podrá decir como se quiera, más alto, más grande en letras pero es la historia
que se repite desde hace 50 años, por lo menos.

No,
no es mentira, rotundamente es UNA VERDAD como un castillo de grande. La
cuestión es la de siempre, ¿quién tiene la culpa?

LOS
INTERESES POLÍTICOS

Hace
unas fechas un periódico digital de León ha publicado un artículo en el que
varios políticos, de un determinado partido de los de nueva creación, se ha
preocupado por ellos. ¿Habrán visto a la gallina de los huevos de oro, ahora?, por aquello de que como nos referimos a Gallos de Pluma para la pesca de León, gallo singular
donde los haya, con dos razas únicas: PARDO E INDIO.

Quizás esos políticos
quieran a estas alturas, descubrir “la gallina de los huevos de oro” con la
pluma de León para montar moscas de pesca. No, no lo entiendo, ni lo entenderé
porque, además, a alguno de los susodichos, le conozco y bien, por lo que no
me merecen NADA DE CONFIANZA.

Ocurre
que las elecciones generales están a la vuelta de la esquina y hay que
arañar  VOTOS por doquier. Ocurre, que el
colectivo de aficionados a la pesca son tantos en León que, ellos solitos
podrían ganar unas elecciones. Ocurre, que la queja proveniente de los
CRIADORES DE GALLOS, su asociación aunque, no están todos los que son o sólo
son los que están pero, el caso es la CANTINELA de siempre, QUEJARSE DE TODO LO
QUE SE MENEA.

Siempre
ha existido la misma queja desde que tengo uso de razón y se incrementó con la
GRIPE AVIAR, donde todo apuntaba a que el gallo de pluma desaparecería y, ahí
está mejor o peor.

Con
la llegada de la Asociación de criadores de gallos de pluma parecía que todo
cambiaría pero, llegaron las disputas “por el poder”, las envidias y el figureo
y tampoco fue la PANACEA.

Se
creyeron muchos que con la FERIA DEL GALLO DE LA VECILLA todo estaría
solucionado y que la Administración que la apoyaba, resolvería los problemas de
los criadores. Tampoco ha sido la panacea y “la feria” se está quedando en
reunión de los pescadores y montadores una vez al año. Vamos, como si fuese una
“quedada” y, además, con diferentes grupos.

LA
PANACEA

El
caso es que EL GALLO DE PLUMA DE LEÓN está en peligro como ha estado en los
últimos 40 o 50 años.

El
negocio es el negocio y sólo los mejores continúan, eso sí con sacrificios.
Otros, se ha quedado por el camino, o están a punto de quedarse por no invertir
en su “chollo”.

Antes, todo era dinero negro alrededor de los gallos, la pluma
y la pesca. Ahora, hay que cotizar y estar dado de alta en Hacienda porque la
ley es para todos igual y un país, como un negocio, se levanta con la aportación
de cada socio, no con la de unos pocos.


Quien
ha sabido invertir en el “corral” tiene los mejores pollos de toda la comarca.
Quien ha querido sólo hacer negocio, pelando y pelando hasta hacer perder la
calidad a sus pollos, vendiendo pluma de poca calidad, se está cayendo al pozo
y llevando a su gallinero al desastre por falta de nuevas “inyecciones”.

Las
razas PARDA E INDIO de nuestros gallos de León, son únicas pero, si no se
atiende adecuadamente el gallinero y se mezclan sangres, los gallos decaen y
van degenerando, dicen los entendidos. A eso me refiero, antes de dejar degenerar
la raza ALGO HABRÁ QUE HACER para que no desaparezca a título personal, quienes
tengan su negocio, y a título institucional, por lo que el

GALLO DE LEON
significa para León y especialmente, toda la comarca del Curueño. Lo que no se
puede pretender es que LA ADMINISTRACIÓN se convierta en la panacea del Gallo de
León. A la Administración hay que obligarla a invertir e investigar para que la
raza

perdure pero, a los criadores hay que obligarles a que velen por su
negocio. No vale eso de que un pollo “cuesta tanto o cuanto” para sacarlo
adelante. Cuesta lo que tiene que costar y eso debería repercutir en el coste del
material final que se ponga a la venta, o sea a los pescadores, no se lo vamos
a EMPAQUETAR a todos, pescadores o no.


LA
LEY DE PESCA

Otra
historia es la LEY DE PESCA pero, echarle toda la culpa de los males del sector
a

la nueva ley me parece DEMASIADO ATREVIDO. Reconozco que soy defensor de la
Ley de Pesca y lo he dicho públicamente hasta en tribunas de oradores y mesas
redondas al respecto, porque creo PERSONALMENTE, que es bueno para el río y la
pesca. Con dos años de aplicación, los que salimos al río, habitualmente, a
pescar SIN MUERTE, continuamos

saliendo y encontramos que tienen más peces. Por
algo será. Ocurre que los que tenían el río como “despensa o negocio” se quejan
de que no pueden pescar y eso es falso, se puede pescar CON O SIN MUERTE,
gratis o pagando y con cupos máximos de 2 o 4 truchas por pescador y día. No entiendo
nada.


Con
la ley de pesca, efectivamente, han disminuido las licencias en toda la
Autonomía de Castilla y León pero, no tanto como se dice. Claro que quien salía
al río a por “carne” ya no suela salir pero, porque no quiere. La satisfacción
de pescar, disfrutando, está disponible para todos y el que quiera peces para
su casa que vaya a los ARECs o a los cotos destinados a este menester.

Lo
que es de locos es asegurar que por culpa de la ley de pesca el negocio de la
venta de moscas y por ende, el negocio de la pluma a disminuido, que puede ser
pero, no tanto como se dice.

Ocurre
que, ahora, “hasta el más tonto hace relojes” y aplicado al montaje de moscas,
cada pescador es a la vez casi un montador contrastado. Eso por un lado.
Por
el otro, “LOS CHINOS”, con sus nuevos productos sintéticos y más baratos, están
haciendo mucho no, lo siguiente, de daño al sector del GALLO DE PLUMA DE LEÓN.

Si
además practicamos el arte de “pescar al hilo”, a ninfa, perdigón o como quieran
llamarlo, “apaga y vámonos”. Este sí que es un verdadero problema para la PLUMA
DEL GALLO DE LEÓN y es que, además hasta se pesca más y mejor.
Entonces, ¿POR QUÉ ESTÁ EN PELIGRO
EL GALLO DE LEÓN?   

Como no sea por las enfermedades,
será por la falta de negocio, porque gallos hay, menos, pero hay en el
gallinero, ¿o no?

Creo sinceramente que lo que hay
que mirar primero es por los ríos y la pesca aunque, también por los GALLOS DE
LEÓN.
El problema de los gallos es la
lucha interna en “el gallinero” para saber quién es el dueño y como metamos a “los
políticos” en el mismo gallinero, alguno saldrá cacareando y sin plumas, aunque
se lleve los votos, momentáneamente.

Entre gallos está la pelea…pero
ojalá se consiga algo positivo.

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