Son muchos los aficionados que se acercan a pescar

Se trata de un lugar de pesca y asueto para niños y mayores

Es fácil encontrar hasta tres generaciones pescando “a la vez”

De momento, ésta temporada, no hace falta pase

Se capturan muy buenos ejemplares de trucha autóctona

Texto: Eduardo García Carmona. Fotografías: los propios aficionados.

Allá por el mes de Mayo, casi “a la chica y callando” se inauguró algo que desde hacía tres años “era un secreto a voces”: el COTO URBANO DE PESCA “Ciudad de León”.
En la inauguración y suelta de las 300 primeras truchas para repoblar el tramo, estuvo el Consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de CyL, Juan Carlos Suárez-Quiñones, quien junto al alcalde de León, Antonio Silván y el responsable de la CDH fueron protagonistas de éste logro que los pescadores llevaban reivindicando desde hace más de dos décadas. También estuvieron pescadores de renombre, caso del campeón del mundo, Pablo Castro, “su hermano deportivo”, David García Ferreras, el campeón de España y del Mundo de veteranos, Francisco Javier Álvarez Tejedor y el televisivo, Kike Calleja.
Con anterioridad a la inauguración oficial, unos meses antes, se soltaron 9.000 alevines para su adaptación al río Bernesga. El linaje de los peces es trucha fario, la autóctona, con línea del propio río Bernesga.

EL COTO DE PESCA DE LEÓN es ya un lugar de ocio y disfrute para miles de pescadores que hay en la ciudad y los que acudan desde otros lugares que han creado un “paisaje” distinto en las orillas y por medio del río Bernesga a su paso por la ciudad.
El tramo de pesca comprende unos DOS KILÓMETROS, teniendo el límite superior en la pasarela peatonal que va desde la calle cronista Luis Pastrana, por encima de Espacio León, y que cruza hasta la avenida de Peregrinos, siendo el límite inferior el puente de San Marcos.
El embalse de Casares, en el valle de la Tercia, permitirá el caudal ecológico para que el tramo pueda llegar a buen fin, en todos los sentidos pero, especialmente, en época de estiaje, aunque este de AGUA NO ESTAMOS FALTOS.
Aunque es denominado COTO URBANO DE LEÓN de Pesca Sin Muerte, en PesCarmona podemos adelantar, ateniéndonos a la lógica, que hasta que no salga publicado en la NORMATIVA DE PESCA de 2019, no figurará como tal, por lo que la pesca esta temporada FUNCIONA como un tramo LIBRE SIN MUERTE, sin más.
Al no existir dentro de la normativa vigente, al tramo podrán acuden pescadores sin falta de PASE, SIEMPRE PRACTICANDO EL CAPTURA Y SUELTA, o pesca sin muerte, con todas las garantías de supervivencia de los peces capturados que deberán estar el mínimo tiempo posible fuera del agua PARA SER SOLTADOS inmediatamente.

BUENAS CAPTURAS
Aunque la climatología no está siendo la deseada para un verano al “estilo” en tierras leonesas y, pese a las tormentas, las orillas del río Bernesga se ven bastante pobladas de aficionados practicando la pesca a cucharilla de un solo anzuelo y sin muerte, así como a mosquito ahogado (pesca a la leonesa), ninfa y mosca seca, ojo SIEMPRE SIN MUERTE o arponcillo.
No es difícil encontrar a familias enteras con varias generaciones a pie de río y practicando la pesca SIN MUERTE.
Es el caso que nos trae a PesCarmona, junto con el reportaje fotográfico de una jornada llevada a cabo por la familia del conocido músico de León, Agustín Quiñones (LOS MÁGICOS), con su hijo Carlos y su nieto, Hugo apostados pescando en la orilla del río Bernesga, por encima del puente de San Marcos y donde el más pequeño a la modalidad de PESCA A LA LEONESA, ha conseguido capturas de gran mérito con algún pez que pasa del medio kilo y unas libreas preciosa de la estirpe Bernesga.
El comprobar en la foto como Hugo Quiñones, con 11 años, captura y devuelve los peces al río una vez “gozados”, es comprobar la EVOLUCIÓN de la pesca que no es otra que el CAPTURA Y SUELTA para el disfrute de todos.

Aquellos tiempos de “trucha pescada, a la cazuela” no está de moda, ni es necesaria en la época en la que vivimos los aficionados.
No es necesario salir al río a por “la manutención de la familia”, como se hacía no hace más de 40 o 50 años ahora, quien más, quien menos, puede acudir a cualquier pescadería a por pescado, sin falta de ESQUILMAR las aguas de nuestros ríos.

La pesca, ahora, está concebida más como ocio y disfrute que “una necesidad de subsistencia familiar” y el concento de llevarse “todo lo que se menea” no está acorde con la conciencia ciudadana y “ecológica”, que no ecologista, que tienen la mayoría de aficionados, salvo excepciones.
Lo más importante es el disfrute uy la concienciación medioambiental para que la especie conocida como Salmo Trutta Fario, que repuebla los ríos de nuestra geografía, continúe su curso y todos podamos gozarlas y disfrutarlas de forma deportiva.

No existen DISCULPAS de llevar a casa algún ejemplar “para una sopa de truchas” porque se pueden hacer las sopas con trucha de piscifactoría y siempre nos van a saber a lo mismo: “A UNAS SOPAS DE AJO CON PIMENTÓN Y TRUCHAS DESMENUZADAS”, que lo mismo da que sean de piscifactoría (arco iris), que de río (Salmo Trutta Fario) porque, si hiciésemos un CATA A CIEGAS, con los ojos vendados, sin ver las pintas de las truchas, su librea, no nos enteraríamos si la sopa está hecha con unas u otras.
¿Entonces?

Todos a disfrutar del río y sus peces y con la conciencia de DEVOLVER al río cada una de nuestras capturas.
Así comienza la concienciación, como la comprobada en el COTO DEL BERNESGA a su paso por la capital de León, con tres generaciones en su orilla y pescando: ABUELO, PADRE Y SU HIJO.

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Un comentario

  1. José Manuel.

    16 julio, 2018 en 2:53 pm

    Buen reportaje, fiel reflejo de lo que los aficionados nos podemos encontrar en estas aguas.