Un salmantino, afincado desde hace 20 años en Noain (Navarra), que lleva muy dentro la pesca a la leonesa 

Desde que en 1978 fue, por primera vez, a pescar a los ríos de León, no ha vuelto a fallar ni un solo año 

En la ribera del Curueño conoció los Gallos de Pluma para la pesca y en la capital, los hilos de TOÑA y desde entonces se convirtió en pescador-montador de moscas 

Después llegó la cola de rata pero no se olvida de sus inicios a La Leonesa, modalidad que considera única 

Autodidacta en casi todo, se hizo un hueco entre los mejores de Castilla y León en la competición, aunque su sencillez continúa siendo la del primer día 

Se considera simplemente un pescador más y se muestra afortunado por haber gozado de aquellos ríos de ayer,  augurando un futuro complicado, si no se realizan acciones como las llevadas en Castilla y León y se mira, principalmente, por el agua

Texto y fotos: Eduardo García Carmona y L.B.S.

LUCIANO BOBO SEQUEROS es jubilado de 66 años de los cuales 43 de los mismos los he dedicado con mucha afición a la pesca de la trucha y todo lo que la rodea en particular el montaje de moscas artificiales cuya afición está vinculada íntimamente a la pesca a la Leonesa. 

Nacido en SALAMANCA, fue en el pueblo de Ávila, VILLAFRANCA DE LA SIERRA, localidad próxima a Piedraíta, con el río con el río Corneja, donde “nació” para la pesca. Era lo más lógico que un “niño de mi época” (somos quintos), como me ocurrió a mí mismo, además de jugar en la calle, fuésemos al río a por peces y bañarnos. Así le ocurrió a LUCIANO.

Como sus padres tenían una casita de piedra en aquellos “lares” con su propio progenitor aprendió a pescar a lombriz, al tiento. Así se maneja nuestro protagonista de bien en la pesca ninfa y perdigón, o la pesca al hilo que se dice hoy.

Con toda la zona de Gredos a su alcance y el río Tormes tan cerca, no podía ser de otra manera. LUCIANO se doctoró en éste río emblemático que atraviesa los mejores parajes de Ávila y Salamanca y que tiene las truchas con la librea más bella.

En 1978 fue la primera vez que fue a pescar a los ríos de León y, a partir de entonces, no ha fallado ningún año en estas visitas, recorriendo prácticamente todos sus buenos rincones de pesca, aprovechando dichas visitas a León para comprar y conocer las plumas de sus famosos gallos y los hilos de Toña, con los que realizar los montajes. 

A los pocos años de estar pescando con las ahogadas leonesas, se inició en la pesca con cola de rata y el montaje de artificiales para la misma, aunque la dificultad para conseguir el material adecuado ralentizaba su aprendizaje. “Entonces, a cola de rata en Salamanca éramos muy pocos y no tenías en quien fijarte para corregir errores. Tengo que recalcar que, tanto en la pesca, como en el montaje de artificiales he sido autodidacta, cosa de la que me siento muy orgulloso”, dice Bobo Sequeros. 

En cuanto a la competición siempre le ha gustado lo que la rodea y lo que se puede aprender de la  misma pero, la tensión que se genera en el transcurso de su desempeño no ha ido con su carácter, nos asegura y “eso me hizo desistir de seguir en la misma”.

Lleva 20 años viviendo en Noain (Navarra), tierra con paisajes y ríos inigualables aunque,  “el declive en los mismos, igual que en el resto de los ríos de la península, son evidentes. Desde aquí tengo a mano salidas a los Pirineos, sobre todo Aragón, La Rioja, Guipúzcoa y mis salidas anuales a Castilla y León, Cantabria y Asturias, esto mientras el cuerpo aguante”, apunta Luciano que considera una valentía lo que ha realizado Castilla y León con la Ley de Pesca de la que tendrían que copiar el resto de las Autonomías. Una Ley Protectora que deberá desarrollarse a la perfección para que de verdad la TRUCHA SEA ESPECIE PREFERENTE. O sea, dice, “que la casa hay que comenzarla por los cimientos y no por el techo. Primero debe ser el agua, después el agua y siempre el agua, que es donde habitan los peces. Si hay calidad de aguas, se habrá realizado lo más importante”. 

LUCIANO BOBO SEQUEROS, en cuanto al montaje de la ahogada que propone, asegura que “no es el típico montaje de una Leonesa pero, por los resultados  obtenidos a lo largo de toda una vida pescando con diferentes sistemas, es el que he creído mejor para este artículo. A esta imitación la he llamado siempre LA FAISANA, derivada de la pheasant tail,  adaptada a una ahogada”.

EL MONTAJE DE LA FAISANA DE LUCIANO BOBO SEQUEROS, PASO A PASO

Paso 1:

Con un mandril preparado al efecto donde sujetamos  el anzuelo de anilla del 14.

Colocamos la pluma repartiéndola uniformemente.

Paso 2:

Paso 2.- Pasamos un tubito para mantener sujeta las plumas y poder trabajar en el cuerpo.

Sujetamos los cercos.

Paso 3:

Con el hilo de montaje sujetamos unas fibras de Faisán y la brinca de cobre.

Paso 4:

Enrollamos las fibras de Faisán, las sujetamos y ponemos la brinca en el sentido inverso a las agujas del reloj, sujetándola con el hilo de montaje.

Paso 5:

Sujetamos el dubbing lo enrollamos por detrás de la cabeza y lo pasamos a continuación hacia la cabeza haciendo un segundo nudo para rematarla.

Paso 6:

La Faisana ya está terminada.

Materiales:

Anzuelo     Harz  numero 14 BL 

Seda de Montaje UNI-Thread 8/0 Camel. 

Cuerpo      Tres fibras de plumas de Faisán. 

Torax         Dubbing Ardilla Brown, Liebre natural, Ice Dub Golden Brown. 

Brinca        Hilo de cobre. 

Pluma de cabeza Pluma de León Pardo Aconchado. 

Cercos        Unas fibras de pluma de León Pardo Aconchado

Galería de imagenes

Conclusiones:

LA FAISANA es una ahogada polivalente. Su mejor posición en la cuerda es de rastro. Se puede utilizar toda la temporada y da unos resultados excelentes en todos los ríos.

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