Moisés García Casado, de “los Carros, de Garaño”, pescador y montador de La Magdalena la “heredó” de su padre

Su primera mosca la montó con 11 años con pluma de gallina de casa e hilo de coser de su madre

Todo lo que sabe de mosca leonesa lo aprendió de su padre y de Miguel Yanutolo, de quien dice que fue “un visionario de la pesca”

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

Presentar una mosca leonesa como LA VINOSA, además de satisfacción me produce añoranza.

Satisfacción por tratarse de una mosca con la que he pescado en múltiples ocasiones cuando, antes de acudir a pescar a río Omaña con mi estimado “Maelín el de Santa Olaja”, Ismael José Fernández, subíamos un montón de escaleras, antes de llegar a La Magdalena (León), para acudir al domicilio de Miguel Yanutolo, el gran montador de moscas de la zona. Allí, y tras abrirnos la puerta de su casa, nos pasada a la habitación contigua para mostrarnos sus moscas. Siempre le cogíamos una cuerda especial para pescar en el río Omaña y siempre pescaba.

Había un mosquito especial, un lila con brinca granate y pluma pardo corzuno claro, que nos daba muchas truchas, tantas como el que nos presenta hoy MOISÉS GARCÍA CASADO, con el nombre que le puso su padre “el Carro de Garaño”, porque así le conocían en la zona y posteriormente a toda la familia. Esa mosca bautizada como LA VINOSA, confeccionada con seda de Gutterman nº 889 y brinca granate y pluma indio acerado oscuro de gallo de León, era una variante de aquella de Yanutulo, de quien El Carro de Garaño y su hijo, estaban prendados de como confeccionaba las moscas. Es más, Moisés asegura que Yanutolo, “era un visionario de la pesca” porque antes de que naciesen los perdigones con su barniz, él ya barnizaba algunas moscas, de las que yo recuerdo una con cabeza roja y brinca hueso y, sobre todo, una negra con brinca dorada.

Nuestro protagonista, MOISÉS GARCÍA CASADO, es un ex minero jubilado, profesión que también ejerció su progenitor, y que desde muy temprana edad se dedica a pescar en “su río”: EL LUNA, que pasaba por la puerta de su casa. Pasó prácticamente y pasa toda su vida viendo este río, pescando en él y en El Omaña. La pesca es su gran pasión y se la inculcó su padre.

Con 11 años, pluma de una gallina del corral de casa e hilo de coser de su madre, confeccionó su primera mosca y, desde entonces, no ha parado, aunque cada vez hace menos porque tiene las cajas llenas.

Moisés acudía con su padre, a la calle posterior a la Empresa Fernández de León, a comprar pluma de los gallos de León, en una churrería que existía allí y cuyo propietario se dedicaba a traerlas de La Cándana y Campohermoso. Los hilos, los compraba donde Toña.

 Con su que si amigo, JOSINES, también de La Magdalena, es con quien sale al río a pescar. Los dos forman un dúo como pocos. Conocen El Luna y El Omaña, piedra a piedra y como se suele decir, “las tienen numeradas y con nombre propio”. Me refiero a las truchas porque las ninfas, Josines, no se las deja “quietas” en la caja. ¡Vaya dos!

Ahora, siendo abuelo de una preciosa nieta, la está inculcando el arte del montaje de moscas y nada nos extrañaría que fuese mejor pescador y montador que el abuelo.

MOISÉS GARCÍA CASADO, guía de pesca, pescador y montador de moscas, nos presenta la mosca heredada de “Carro, el de Garaño”, su padre: LA VINOSA.

Paso 1

Atar al anzuelo del nº 13 un codal de hilo del 18. Después, con seda Gutterman del nº 889, formar parte del cuerpo y poner los cercos.

Paso 2

Formamos un cuerpo cónico y lo segmentamos con la brinca color burdeos o granate.

Paso 3

En un plato, colocamos la pluma de un gallo de León, indio acerado oscuro, que iremos mojando y colocando para después igualarla.

Paso 4

Colocamos la pluma sobre el cuerpo realizado. La atamos con el sobrante de la brinca y repartimos con la uña, alrededor de la cabeza de la mosca.

Paso 5

Barnizamos la cabeza de la mosca y ya está terminada.

Paso 6

Mojamos la mosca y queda como se aprecia en la fotografía, color vino. Por ese motivo “Carro, el de Garaño”, la bautizó como “La Vinosa”.

Materiales:

Anzuelo: nº 13

Cercos: indio acerado

Brinca: granate

Abdomen: seda Gutterman nº 889

Pluma: indio acerado oscuro gallo de León

Cabeza: mismo color que brinca.

Galería de imagenes

Conclusiones:

Se trata de una gran mosca leonesa heredada de su padre “El Carro de Garaño” que así se le conocía, con unas variantes “especiales” que la hacen única. Pesca muy bien en todos los ríos y, prácticamente, todo el año.

Los ríos Omaña y Luna, así como las truchas de ambos, tienen con esta mosca leonesa “un matrimonio único”.

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