Son los salmones indultados
del “Furacón” que sirven a Mestas del Narcea para crear “vida nueva” en el
Narcea

Esta Sociedad de Pescadores
continúa su gran labor de años en el Centro de Alevinaje de Quintana

Una labor encomiable a
favor del río y los pescadores que se deberían leer LA DANZA DE LOS SALMONES, “fábula novelada” de Mercedes Salisachs para que se metan en la vida de un salmón

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Texto: Eduardo García
Carmona. Fotos: Mestas del Narcea
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Como dirían los que
salían al “ruedo romano”…¡¡¡Ave César, los que van a morir os saludan…!!!

Eran tiempos de
gladiadores, personas tratadas como animales que servían para la diversión de
los “dueños” de aquél vasto imperio. Ahora, en tiempos de democracia, los
animales somos los racionales, aunque no todos.

¿Se han  parado a pensar los aficionados a la pesca
que dirían de nosotros los salmones, truchas y reos?

Desde que hace un buen
montón de años pude leer LA DANZA DE LOS SALMONES. Una fábula novelada cuyos
personajes son peces con comportamientos humanos, libro escrito por Mercedes
Salisachs y editado en la colección A MOSCA de editorial Sekotia, puedo decir
y digo, como apuntaría un “político íntegro”, pieza clave de la transición
española, que el río nos enseña mucho de lo que al final tenemos que vivir los
humanos. Es la misma vida, aunque anfibia.

La pena es que la
escritora nacida en Barcelona en 1916 y fallecida el pasado 9 de Mayo de 2014,
no nos pueda guiar un poquito más, aunque importante es la obra que nos ha legado y que ningún pescador debería dejar de leer para saber el significado de
ser pez.

Como en la vida
racional, la fábula, refleja en la vida de los salmones lo que es la vida que
vivimos los humanos, sus reacciones, comportamientos, orgullo, amor, desengaños…Todo
lo que significa emoción y conmueve, se deja leer de manera tan sutil y directa
que se convierte en “moralina” de una vida real, dentro y fuera del agua.

Se trata de un gran
mensaje en una sensacional historia escrita por Mercedes que, aunque desconozco
si era pescadora de río,  ha escrito una “fábula
novelada” que para sí quisieran escribir los millones de pescadores de todo el
mundo, y los miles de aficionados que tiene Asturias en esto de la pesca del
Salmón, especialmente. Seguro que con un  10%
de ellos que la leyesen, los ríos asturianos y otros ganarían muchos enteros.

Dicho esto, a favor de
la PESCA SIN MUERTE, o el captura y suelta, dicho esto como concienciación para
futuras generaciones, ya que las de hoy sólo tienen claro que para divertirse en
el río HAY QUE MATAR, sólo me resta que alabar la gran labor que está
realizando la SOCIEDAD DE PESCADORES MESTAS DEL NARCEA que hace posible que, “todavía”, se pueda continuar pescando salmones para “rellenar” arcones particulares o de
algunos restaurantes porque, aunque sabemos que no se pueden vender, EL CAMPANU
se “alarga” tanto que, en muchas ocasiones dura toda la temporada salmonera vendiéndose en los bares y restaurantes. Una
pena porque mientras haya quien compra, siempre habrá quien lo venda.

LOS SALMONES DEL
FURACÓN

Esta temporada El Principado
ha enviado pocos salmones del Furacón, lugar del Narcea donde la mayoría de salmones que entran salen muy pocos. Algunos, muy pocos que se cuentan con los dedos de las manos y alguno sobra, han ido a parar a las cubas del Centro de Alevinaje de Quintana (Pravia),
centro que regenta la Sociedad de Pescadores “Mestas del Narcea” pero, con la
sabiduría de sus dirigentes, más la operación ARCA, se intenta paliar la
necesidad que tienen Narcea y Nalón, además del Esva, que también para reaizar una buena freza que lleve alevines de refuerzo a los ríos.

Ahora es la época de la
freza y nuestros ríos están hermosos con “la danza de la vida” que se
convierte, a la vez, en muerte. Es el momento de la “friega”, también, en la estación
de Quintana y allá se fueron los “voluntarios”, pocos pero con unas ganas
inmensas de hacer labor a favor de los ríos y la pesca, de los pescadores…
Un grupo de valientes
capitaneados por Enrique Berrocal, su presidente que están haciendo casi de manera
artesanal, la labor que tenía que hacerse en plena naturaleza, esa naturaleza
que no puede por uno u otro motivo.

El motivo principal de
que haya que realizar esta labor para “ayudar” a la naturaleza no es otra que
la contaminación, los depredadores naturales y humanos, y la sobrepesca que
existe desde hace un montón de años en los ríos asturianos que hacen posible
que pese a la ayuda, cada temporada haya menos salmones. Eso no importa para la
gran mayoría de aficionados. Lo más importante es que haya alguno y cuando se
exterminen, “llorarán como Boadil, por no haber defendido el río como se
merecía y merece”. Entonces, será tarde.

Mientras tanto y,
aunque lo mejor es lo natural, bienvenido el trabajo de estos pocos “locos por
la pesca del salmón”. Gracias a ellos y su trabajo desinteresado, si no altruista,
los salmones aún los podemos ver, temporada tras temporada, aunque esa no sea
la solución, si no la natural.

Y como apunta Mercedes
Salisachs en su libro, en el capítulo 13, página 91… “Tal como se había
previsto, al apuntar los fríos llegó a las aguas de cabecera la gran manada de
peces adultos que esperaban aparearse. Iban exhaustos y jadeantes porque el
viaje había sido muy largo y la lucha por sobrevivir los había desasistido de
reservas y energías. Lo peor era que muchos de aquellos salmones se habían
quedado en el camino”.

Un gran libro y una
gran realidad por eso, desde PesCarmona, en ésta época de la freza,
especialmente, pero siempre, pedimos RESPETO para la naturaleza porque lo que
hagamos hoy será la herencia del mañana.
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