CONVIVENCIA DE SOCIOS EN Santa Marina del Rey

Amistad, pesca, buen rollo y “algunas nutrias jugonas”…

24 socios participaron en la jornada de pesca que se desarrolló en un río en bastante buenas condiciones de pesca

La comida en el Paso Honroso, sede del club, con un gran menú y mejor precio

Y el 17 de Agosto, nueva CONVIVENCIA, en Carrizo de la Ribera

Fotos y texto: Eduardo García Carmona, Alfonso Cao y J.L. Méndez

Este pasado domingo hasta las “nutrias” se vistieron con sus mejores galas de pesca en la JORNADA DE CONVIVENCIA DEL CLUB DEPORTIVO DE PESCA ÓRBIGO.
Ha sido una jornada de amistad donde los 24 socios participantes compartieron, además de mesa y mantel, jornada de pesca mañana y tarde, así como conocimientos, chismes, dimes y diretes, siempre con la pesca y el club dentro del “objetivo”.

El club de la ribera del Órbigo que tiene su sede en el Restaurante-Hotel El Paso Honroso se aferra a sus raíces para organizar las jornadas de “disfrute y pesca”.
Allí, a las 10,30 de la mañana, como si de un campeonato se tratase, se escucharon las directrices del evento en la voz del presidente, Marcelino de la Calle y del encargado de la convivencia, Luis Félix Fuertes Villanueva. Después, con mucho “cachondeo en la sala” y mejor humor, se sortearon los tramos de pesca por parejas donde uno pescaba un rato y el otro actuaba como “control”. Cuando el primero se cansaba, actuaba el segundo pero nunca más de una caña en acción de pesca. Como tiene que ser.

Tras el sorteo, incluso de parejas en algunos casos, todo nos fuimos hacia el coto de Santa Marina del Rey dividido en 15 tramos, porque en principio había 30 socios inscritos pero, ya se sabe “compromisos” de última hora o percances involuntarios, hicieron que seis de nuestros amigos y compañeros se perdiesen un evento que se repetirá, seguro, muchos años más porque ha sido un rotundo éxito. De momento, el día 17 de Agosto, nos citamos en el EDS de Carrizo de la Ribera para la celebración de la SEGUNDA PARTE.

El ambiente, sensacional. Allí nos juntamos los que nos vemos de vez en cuando, con otros que están “cansados” de verse en competiciones, o a diario, por las calles de León, Astorga, Hospital, Carrizo o cualquier otra población de la zona, especialmente. Lo importante es el buen rollo y la pesca.

LA PESCA Y LAS NUTRIAS

Como no se trata de una competición, sino de una convivencia, de do en dos, en parejas como “la Guardia Civil”, salimos de hospital de Órbigo con destino al EDS de Santa Marina del Rey. Unos con más suerte que otros pero todos contentos porque nos disponíamos a pescar.
Aunque la pesa estaba prevista de 10,30 a 14,30 y de 17 a 19 horas, la mayoría, en la manga de la mañana cuando llegamos al río eran las 12 horas. Era igual.

La modalidad de pesca era a libre elección. Mi compañero José Luis Méndez, eligió pesca a la leonesa, mientras que yo lo hice a mosca seca, sólo mosca.
Desde “el balcón de Villamor” y hasta el pozo por debajo de la pasarela, era nuestro tramo de pesca. Corto pero muy interesante.
Desde la pasarela divisamos nada más llegar “unos barcos” para jugar a “los submarinos” que nos daban casi “miedo”. Vaya truchones que se encontraban pegados al fondo en la orilla de la izquierda en la rasera, junto a matorrales y alisos dela orilla.

Mientras mi compañero se preparaba para pescar a ahogada o leonesa yo, próximo a la pasarela quise tentar a los truchones.
Después de varios lances sin movimiento a mi mosca oreja de liebre, me dispuse a cambiarla por un óxido, que siempre me da muy buenos resultado y..¡zas…! la primera trucha con cabeza enorme, emerge de la orilla y toma mi mosca. Fueron dos segundos los que la mantuve en superficie porque mosca e hilo del once, no fueron suficiente para mantenerla más tiempo arriba, ni en ninguna parte, ¡adiós…!

Mientras me dedicaba a elegir otra mosca, llegó mi compañero José Luis con su mosca ahogada o pesca a la leonesa. Lanzó delate de mí y sacó su primer ejemplar.
Segundo lance y consigue otro ejemplar.
No eran grandes truchas pero me dio la oportunidad de plegar mi caña de mosca seca y pescar los dos con la suya, a ratos.
Con “la carmonina”, una mosca que realizo con dos tipos de hilo y que semeja a una vinosa, José Luis consiguió sus dos primeras capturas. Curioso, en mis lances en la rasera y junto a las ocas, me pasó más de lo mismo.

Decidimos bajar hasta el pozo. Allí, José Luis, al segundo lance, trabó un buen ejemplar al que apurándolo demasiado, consiguió llevarlo hasta la sacadera con un hilo del 16. No pude hacerle fotos porque e móvil lo había dejado en el coche en el pantalón caqui, algo raro porque siempre lo llevo conmigo al río.
En la jornada de mañana sacamos a la mano siete ejemplares muy guapos, entre 30 y cerca de los 45 centímetros, porque la mayor la sacó José Luis a la “Charli” y midió 44, 6 centímetros.

Como la comida era a las 15 horas y había que estar allí. Nos perdimos, quizás, el mejor momento de pesca pero, ya habíamos disfrutado un buen rato y quedaba la tarde, aunque en un tramo distinto. Nos había tocado el tramo 3, por encima de la depuradora.
Ya en la mesa, todos nos dispusimos a “contar aventuras”. Quien más, quien menos, todos había pescado. Algunos, como Iván Pérez, era la primera vez que acudía a una actividad de Órbigo, su club y, según comentó, disfrutó de la pesca y la compañía e Mariano Díez Sahagún, el compañero que le tocó en suerte. Marianín, es un gran maestro y mejor compañero y seguro que aprendió mucho.

Ya en la mesa y entre dimos y diretes apareció el comentario: “a que nadie ha pescado lo que yo. Todos nos imaginábamos un buen pez pero, no, no. Se trataba de una nutria y no era una sola. Eran varias.

Las NUTRIAS son buena señal para el río porque son sinónimo de pureza y buenas aguas y, aunque se coman muchos peces, se trata el equilibrio natural.
Las nutrias “pescadas por el presi” lo fueron al golpe de palmas en la mano y en el vadeador, cuando fueron avistadas. No me lo podía creer per, parecer ser que es cierto y, según se acercaron, la sacadera hizo lo demás, aunque según apuntan, es un ejercicio peligroso.
Lógicamente, tras la sesión fotográfica, fueron devueltas a las aguas del Órbigo pero, ahí queda la anécdota y las fotografías.

Después de una suculenta comida donde se podía elegir entre cinco primeros platos y cinco segundos, más postre, pan, vino, gaseosa, agua y cafés, al precio de 15 euros por “barba”, unos se relajaron jugando al mus y otros “sobando” a la sombra porque, el sol castigaba y no era cuestión de ir a pescar hasta la caída la tarde. Eso hizo la mayoría.

Por cierto, me pude meter para “el cuerpo” unas patatas con setas y langostinos, que hacía muchos años que no la comía tan ricas. De segundo, ANCAS DE RANA, que hacía más de 30 años que nos las comía desde mi época de ir a La Bañeza, a LOS ÁNGELES. Me supieron a gloria bendita. Otros, prefirieron lechazo al horno, entrecot, carrilleras o albóndigas que tenían una buena pinta y mejor gusto. Vamos, que comimos a base de bien. Un diez para él o la cocinera del Paso Honroso.

Villanueva y Mariano nos ganaron al mus a José Luis ya mí y ya, pasadas las seis de la tarde nos fuimos en busca del tramo 3.
La pesca en la tarde fue muy parecida a la de la mañana. Mi compañero y yo, en menos de dos horas, cumplimos con otras siete truchas y, como no somos abusones y tenía que volver para Asturias, a las veinte horas ya estaba saliendo de Santa Marina del Rey.

Ahora, nos resta LA SEGUNDA PARTE que será el día 17 de Agosto en Carrizo de La Ribera.
Hasta entonces compañeros.

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