Un pescador y padre de participante solicita a la Federación Española de Pesca y Casting “seguridad en el trabajo”, como exigen a todos

No entiende que si él, como responsable de un camión, tiene que cumplir todas la NORMAS de transporte, la Federación Española de Pesca no las cumple en una competición

Para Carlos Luján, autor del escrito que presentamos en PesCarmona, no es de recibo que se realice una competición nacional en las condiciones que se dieron en Valencia

Su opinión es que se debería haber suspendido por falta de seguridad

Fotos y texto: Carlos Luján Martínez

Soy pescador y padre de la única participante femenina del XXI Campeonato de España de Salmónidos Juventud, celebrado este fin de semana en Valencia y por medio de ésta revista, quiero hacer ver que ha existido poca seguridad en el Campeonato de España de Salmónidos Juventud celebrado del 7 al 9 de Julio en el río Turia (Valencia), tramos acotados de Ribarroja y Bugarra.

Es increíble que se haya celebrado este tipo de competición con el abundante caudal que discurría por el río Turia que, además, tiene riesgos de sueltas de agua en momentos determinados, debido a los pantanos y, especialmente en esas fechas concretas, debido a las fuertes tormentas que, además de electricidad, descargan abundante agua con el riesgo de formarse escorrentías que van a parar al río.

La Federación Española de Pesca y Casting y, en su caso la Valenciana, no han tenido en cuenta a la hora de organizar la competición el PELIGRO EXISTENTE para los participantes, “niños” porque es lo que son, a pesar de que algunos con 14 y 15 años, aparenten ser adultos.

Si a este primer riesgo se une que los cotos de Ribarroja y Bugarra no estaban acondicionados para la competición, con carestía de ENTRADAS Y SALIDAS de tramos, el riesgo aún es mayor por las crecidas del río, no dándoles tiempo a los participantes a salir apresuradamente a la orilla, en caso de peligro.

A las pruebas me remito porque, personalmente, haciendo caso a una madre, tuve que hacer de “control” de un pescador porque “el niño” con la profundidad del río, en determinadas zonas, no podía vadear y esto, tampoco se ha tenido en cuenta por lo que se han jugado el físico con riesgos innecesarios. Lo normal es que en estas condiciones, a cada pescador le acompañe un adulto. No es lo mismo un “niño” de 1,80 de altura, que otro de 1,55 o 1,60, por lo que al segundo le costaría, y le costaba “jugarse el físico” para poder seguir al que estaba controlando. Si a todo ello unimos las corrientes existentes en el río, el peligro aumenta. Lamentable.

La Federación Española de Pesca y Casting, máxima responsable del evento, así como la Valenciana, hicieron caso omiso a las sugerencias de varios delegados y padres para que se SUSPENDIERA la tercera manga del primer día de competición, viernes, ante el riesgo de tormenta que, después, se pudo comprobar del grave riesgo que corrieron todos los participantes, portadores de cañas de carbono, que atraen a los rayos. Es más, personalmente y antes de comenzar la manga de tarde después de la comida, comenté con algunos padres la situación de la tormenta que se avecinaba y el riesgo, porque a mí, como pescador que soy me ocurrió pescando en el coto de Gestalgar, en el mismo río y, Aunque la tormenta parecía que estaba lejos, en un momento llegó a nuestra zona y una de las descargas cayó muy cerca, dejándome la mano y el brazo con un “cosquilleo” que podría haberme costado caro.

Lo más curioso es que cuando lo propuse, algún padre de participante “me miró mal”, sin velar por la seguridad de su propio hijo que era mí único propósito.

Esa tercera manga del día 8 de Julio, viernes, no se tenía que haber celebrado hasta que no hubiese pasado dicha tormenta y eso tampoco lo han tenido en cuenta ni los jueces árbitros, ni la federación.

Otro tema son los desplazamientos para acudir a pescar al río con mangas matinales que comienzan a una hora temprana. El problema no es la hora, el problema radica en la lejanía del hotel de concentración por lo que para poder acudir al tramo a pescar, como mínimo, se debe levantar los participantes DOS HORAS ANTES para aseo, desayuno y viaje hasta el río. Esto tampoco lo ha tenido en cuenta la federación.

Y el más gordo de los despropósitos ha sido la falta de previsión para, al menos, intentar que las empresas de barcas y piraguas, no dispusieran de PERMISO para los dos días de celebración del Campeonato de España. ¿Tan difícil es ponerse de acuerdo?

Afortunadamente, sólo hubo una pescadora golpeada por una canoa pero, se pudo complicar sobremanera.

El espectáculo ha sido lamentable y bochornoso. Valencia ha dado una mala imagen al resto del país, en la competición más grande de la especialidad de salmónidos y para juveniles que son el futuro de la pesca en nuestro país.

Cuando una federación no se preocupa de “mimar” la cantera, ¿cómo vamos a tener deportistas que nos pueden representar a nivel mundial?

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Un comentario

  1. Alfredo Castro

    9 julio, 2017 en 9:01 pm

    Que pensabais que os iban hacer caso, estoy con vosotros, teniais que haber abandonado la competicion y de les den por donde anargan los pepinos, las federaciones estan para chupar del bote y lo que que deje la española, todis unos delincuentes.