JORNADA
DE LIMPIEZA EN EL RÍO PORMA, EN BOÑAR

Del
río salieron todo tipo de porquerías y pocas truchas

Lavadoras,
bicicletas, hierros de todo tipo, plásticos, botellas, embases de todo tipo…

…¡¡¡PERO
QUE CERDOS SON ALGUNOS…!!!

Los Reyes Majos se anticiparon para Álvaro
Las Administraciones deberían gastar parte importante, no mínima, de sus
presupuestos en CONCIENCIACIÓN Y EDUCACIÓN CIUDADANA…

Un
gran cocido leonés, a tocateja, nos reunió a los catorce elegidos alrededor de
la mesa y después la partida de mus, ¿quiénes ganaron?

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Texto
y fotos: Eduardo García Carmona y Lachis
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Algunos,
para poder llegar a la limpieza del río Porma, en Boñar, en la zona de El Soto,
tuvieron que cruzar montes, valles y ríos…Eso sí, por carretera.
Ríos
como El Piles, Noreña, Nora, Caudal, Lena, Luna, Bernesga, Torío, Curueño y
Porma, saludaban por el camino  los que
llegaron de la otra parte del Pajares que no se arredraron ante la amenaza

de
la cola del huracán Joaquín, convertida en borrasca. Es el caso de Hugo y su
novia, Alba, que llegaron, y por primera vez, a colaborar con PESCALEON como
nuevos socios que son.

Las
ganas y el ímpetu de los 14 valientes, oscurecidas sólo por la climatología,
hicieron posible que en dos horas se hiciese la limpieza de un kilómetro de
río, entre tres puentes: el romano, el de El Soto y el del tren.

LA
JORNADA DE LIMPIEZA

La
concentración fue en Puente Villarente, donde tras la bienvenida, abrazos y
cafés (algunos con orujo pero no conducían), “las huestes de Pescaleon”
partieron rumbo a la montaña leonesa, hasta llegar a El Soto de Boñar dónde los
más rezagados, Fernando y Eduardo, llegaron

cuando los demás tenían parte del
trabajo hecho, aunque su castigo tuvieron porque también estuvieron “en
recuperación” el tiempo perdido. La compensación llegó de “la bodega de
Bachiller”, con ese esplendoroso “linimento estomacal” que quita todo tipo de
males, como dirían en “territorio comanche”.


Todos
fuimos viendo lo que se había depositado junto 
los contenedores del camping de Boñar y las gentes del lugar, que hacían
sendero junto al río,  no daban crédito a
lo que estábamos haciendo. Cuando se enteraron que se trataba de “limpiar

lo
que otros ensuciaban”, la expresión fue clara: “…pues eso está my bien”, dijo un señora y, claro que está bien,
aunque mejor estaría si la EDUCACIÓN Y CONCIENCIACIÓN ciudadana fuese total y
lo que estorba en casa no lo tirasen al río, pero España es diferente, todavía.
Una pena.


Salieron
lavadoras, cacharos de todo tipo, barras de hierro

y hasta dos bicicletas. Lo
peor, como siempre, los plásticos, botellas y latas…que se encontraban en los
caminos y en el río. A mi compañero de limpieza, Fernando, llegado desde
Madrid, se lo comentaba, “ya verás cuando
lleguemos a la zona del puente”
. Efectivamente, en esa zona se incrementaba
muy notablemente la recogida de porquerías pero, especialmente plásticos de
botellas, latas…


LA
PESCA

Tras
la foto de “familia” junto a lo extraído del río Porma en Boñar, se decidió ir
a pescar para despedir la temporada, algo que se hace todos los años y lo mismo
da que llueve, truene o relampaguee…salimos al río a pescar.
Los
más se fueron en dirección a Lugán. Los menos, nos quedamos en la zona donde
habíamos efectuado la limpieza.

La
lluvia caía a intervalos y el día estaba oscuro y feo. Las truchas no se movían
por lo que yo, particularmente, me decidí a pescar a ninfa y perdigón. Después
de casi una hora y no haberlas tocado, en la tablona existente antes de llegar
al puente romano de Boñar, vi la primera cebada. Eran las 13,05 horas, porque
miré el reloj. Salí del río y en el mismo camino cambié la bobina de mi
Vivareli y puse la de pescar a seca.

Con
sigilo me metí en el agua porque las aguas estaban bastante paradas y con ocas
y junto a ellas había visto la cebada. Me paro y observo.  Tardó en volver a comer la pintona. Consigo
pasarle la mosca a la cuarta vez y subió. Era pequeña pero la trucha se
defendía y tras los primeros tirones se me escapó. La adrenalina me había hecho
crecer el ánimo.

Continúo
observando el río. Después de un buen rato, a la orilla izquierda veo una nueva
cebada pero no quiere comer. Insisto con la primera mosca que había puesto, un
negro que lo llaman “pitillin” pero nada de nada. Decido cambiar la mosca y
pongo una de Villanueva que me regaló para pesar en el Órbigo y que me dio buen
resultado. Tampoco la querían. Después, la “óxido”. Tampoco. Otra de Villanueva,
un naranja con brinca amarilla oro. Nada de nada.

Decido
coger mi móvil y llamar a Agustín, que se había marchado con la mayoría a la
zona de Lugán, dónde también estaba pescando Alvarito on su padre y Lachis. Me dice que la “cosa” está fea por allí y, aunque alguna había
salido,estaba el río

muy parado. Me dice que ponga una emergente oliva y aunque
no la encontré en la caja, puse una oliva pequeñita, en un 20. Dos seguidas
pinché pero nada más. No conseguí  llevarme ninguna a la mano y, con la “mala uva”
en el cuerpo me dispuse a salir del río a la mejor hora, las 14,30 porque
habíamos quedado en comer a las 15 horas. Junto al coche, Fernando que me
ofreció cerveza y frutos secos. Él desistió de pescar porque para hoy, mañana y pasado
tenía


cotos n León para despedir la temporada. O sea, no había acudido a León
sólo para colaborar con su asociación en la limpieza, si no para despedir “bien
la temporada de pesca” que para eso había dejado unos días pendientes de sus
vacaciones anuales. Listo, si señor
.


Por cierto, ALVARITO puso falta a más de uno de la asociación por no acudir a la limpieza. Habrá castigo…

LA
COMIDA Y EL MUS

La
comida se celebró encasa Paco, en Lugán alrededor de un “gran cocido leonés”.

Antes
de sentarnos

en la mesa, mientras llegaban del río los más rezagados, en la
barra acompañador de un buen vino, charlamos y como terminaban de llegar
algunos, Paco y yo


nos dispusimos a coger algunas nueves de un par de nogales
que había frente al mismo bar, en plena calle. Conseguimos media bolsa y,
sinceramente muy buenas. Hay que decir que nos dejaron cogerlas, aunque el
segundo árbol creíamos que era también de Paco y por lo visto no lo era pero…¡a
lo hecho, pecho!


Allí
saludamos a JUANÍN GARCÍA, el jugador leonés de balonmano que salido del
Ademar, aterrizó en el Barcelona, tras dejar su impronta en la selección española
de balonmano con muchos entorchados europeos y mundiales. Su esposa es natural
de Lugán y allí estaba con sus hijas.

Pasamos
al comedor y la pesca era el tema de conversación en las dos mesas y, algunos,
ya estaban pensando en volver al río después de comer. ¡Qué vicio!
Dimos
cuenta de la sopa de cocido, los garbanzos, la verdura y, al final llegó la
fuente con el tocino, chorizo, morcilla, carnes y el relleno…¡riquísimo! Y todo
regado por un buen vino Tierra de León, de uva Prieto Picudo. De postre, brazo
de gitana casero y los cafés, más el

ORUJO MADE IN BACHILLER socio al que
echamos en falta


este año, junto con nuestro estimado VENANCIO ÁLVAREZ, toda
una institución. Ellos dos estaban disculpados pero “los acojonados”
climatológicos tendrán su correspondiente sanción, según “acuerdo” de la
directiva. Os vais a enterar de lo que vale un peine.


Después,
la partida de mus organizada por Rodrigo con los pocos que nos habíamos quedado,
porque la mayoría se fueron a pescar otra vez.
Rodrigo
hizo de pareja con Fernando, y Paco quedó emparejado conmigo. Resultó muy
interesante pero fue un “paseo”. Con 3-0 en el marcado para Paco y Carmona, no
relajamos y acortaron distancias Lachis y

Fernando hasta llegar al 3-2. El ex bancario,
que no banquero, Paco, dijo que teníamos que poner “la directa” y ya no hubo
color. Al final, 4-2 para los que más suerte tuvieron. O sea, nosotros y,
mientras unos se “pintaron la raya en la barriga”, en el mostrador. Los otros
les tomaban el pelo, cariñosamente.


Y
el año que viene más aunque, antes, en Noviembre habrá jornada de pesca en el
Lago Jabares y en Diciembre, la cena de Navidad de Pescaleon.

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