Pescar en La Patagonia chilena estar “en cielo de la pesca”  para el aficionado a los salmónidos

Imprescindible contar con dos grandes guías como, Patricio Catalán y Mauricio Poblete, conocedores de toda la zona de Coyhaique

La EXPEDICIÓN LEONESA consiguió poner “una pica en Chile”: OCHO SALMONES CHINOOK O KING y miles de truchas en 10 días de pesca

Ríos “soñados” como El Paloma, Huemules, Ñarihuao, Mañihuales, Frontera, Cisnes, Simpson, Emperador Guillermo…

Y sorpresas increíbles como la del Premio Príncipe de Asturias de las ciencias, GINÉS MORATA, o el autor de la mosca más “patagónica” LA CHERNOBIL, caso de BREND TAYLOR

Amabilidad, buen Logde y buen ambiente es lo imprescindible. Lo que sobra es tanto viento, cormoranes, visones y porquerías como se van viendo en La Patagonia…

Texto y fotos: Eduardo García Carmona y componentes expedición

No es “oro todo lo que reluce” pero si reluce es por algo.

Tampoco es la primera vez que acudo a La Patagonia chilena, aunque la primera fuese en la X región y ésta en la XI. Las diferencias son considerables, aunque no comparativas porque son totalmente diferentes, pese a encontrarse muy próximas.

El río Puelo nada tiene que ver con El Paloma, salvo en el color de sus aguas y que los dos son ríos que nacen en lagos. Tampoco se parece en nada el Petrohué al Ñirahuao o al Mañihuales pero es que nuestro viaje a La Patagonia 2017, tampoco pretendía esto. Aquellos ríos del primer viaje, aunque en nuestra retina interna, están en el recuerdo. Los de ahora, se acaban de vivir, sufrir y disfrutar…son otros ríos y otras zonas.

Lo peor de todo el VIAJE. Que no se les ocurra, por ahorrar 300 euros, elegir un viaje como el que ha realizado la EXPEDICIÓN LEONESA A LA PATAGONIA 2017, porque se pasarán SEIS días viajando, algo que no merece la pena para pescar DIEZ días. Encima, al final, en lugar de ahorrar hemos gastado mucho más que si hubiésemos realizado el vuelo directo Madrid-Santiago de Chile-Puerto Mont-Balmaceda, porque a la ida hemos perdido un día de escala en Lima (Perú) y a la vuelta, un día en Santiago de Chile pasando horas “muertas” en Lima por las calles en ruta turística y en Santiago, idem. Tres días ida y tres días venida, con pases de control policial en cada uno de los países. Un gran lío del que nos hemos olvidado al llegar a Coyhaique pero, que nos ha “torturado” a la vuelta con susto incluido en Lima donde el avión tuvo un fallo técnico antes de despegar y tuvimos que volver al “garaje” cerca de dos horas, con el “acojone” lógico, una vez subsanado el problema.

LA EXPEDICIÓN LEONESA

Luis Alberto Díaz, José Luis Méndez, Alfonso Casado, Vicente Ena, Benito Lozano, Marcos Lozano, Tomás Tejerina y Eduardo García Carmona, partimos de Madrid con la mayor ilusión del mundo porque queríamos pescar y algunos ya conocíamos lo que era La Patagonia chilena, aunque en otra región próxima, la X, en lugar de la XI en Aysén.

Lo peor, ha sido confiar nuestra suerte a una persona que no ha sabido “coordinar” nada dejándonos, en algunos momentos con “el culo al aire”. Esa persona, miembro del grupo, en lugar de coordinar con los guías, Patricio y Mauricio, a los que conoce desde hace diez años, nos dejó con muchas interrogantes por negligencia u olvido, que casi nos cuestan más de un disgusto. Por favor, para viajar tan lejos, no se fíen de “especialistas” o conocedores de no se qué, y acudan a verdaderos especialistas, caso de PATRICIO CATALÁN O MAURICIO POBLETE, directamente, bien por whasappt o por email o teléfono. En Pescarmona tienen su publicidad.

Dicho esto les contamos lo vivido.

EL VIAJE

Es cierto que, gracias a este rocambolesco viaje hemos conocido parte de la ciudad de Lima (Perú), aunque también el caos auténtico de su tráfico desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad, en la plaza de Armas de auténtico sabor colonial, donde España se respiraba por todas partes, tanto como policía copaba sus calles más céntricas, tanquetas de agua, incluidas.

Las gentes son un encanto pero, para conocer Lima y Perú hay que ir 10 o 15 días, no unas horas como nos ocurrió a nosotros, aunque conocimos parte de una gran ciudad y a un pintor, ZENÓN VALENCIA CASTILLO, como los hilos de seda antiguos, que plasma a diario lo que es Lima. Nosotros le compramos tres preciosas acuarelas.

Lo mismo nos ocurrió a la vuelta con la ciudad de Santiago de Chile, donde pernoctamos una noche.

El viaje en sí, calamitoso, con demasiadas horas de viajes y otras tantas de espera en aeropuertos como: Lima, Santiago, Puerto Mont y Balmaceda.

La pesca, SENSACIONAL y lo pasamos de lo lindo, aunque lo de los “viajes” nos perseguía.

Acomodados en las cabañas o Logde, con muy buenas sensaciones, nos quedaba por conocer la pesca y los guías: Patricio, Mauricio y Guillermo fueron los encargados de llevarnos a esos “paraísos” patagónicos para que disfrutásemos, aunque a cada jornada de pesca le esperaban tres horas de viaje, entre ida y vuelta más o menos, por muy poco asfalto y demasiado camino plagado de tierra y piedras.

Allí, ahora, es verano pero la primera jornada de pesca en el río Mañihuales nos sorprendió por el “día de perros” metido en agua como pocas veces habíamos visto. Dios mío. Encima no pescamos prácticamente nada, salvo una gran mojadura. El malestar era latente.

Pero en este reportaje final de PesCarmona, no les vamos a contar las aventuras diarias porque ya lo hicimos a diario desde Chile. Aquí sólo contaremos “la otra crónica” en parte no contada por falta de tiempo y espacio.

LA PESCA DEL SALMÓN CHINOOK

La primera gran sorpresa fue encontrarnos un día sí y otro también, UN VIENTO que nos llevaba en volandas. Así era muy complicado pescar a cola de rata y así acabamos los practicantes: CON LOS HOMBROS Y BRAZOS medio rotos de tanto esfuerzo en el lance. Había que buscar las zonas para poder lanzar a favor del fuerte viento y, aunque las aguas, siempre rizadas y con olas, curiosamente, pescábamos y mucho. Los que se llevaron la palma, a diario, fueron los “cucharilleros” y los de pesca a LA LEONESA. Con la cucharilla, Alfonso Casado, logró en una jornada de pesca 144 ejemplares, claro que otros no le estuvieron muy lejos con más de 100 ejemplares, algunos de un gran porte. Incluso yo, probé un día y llegué a sacra 90 truchas en el río Mañihuales. La cucharillas MAPSO y EDU, con las que habíamos acudido a La Patagonia para probar, por gentileza de ambas casas, hicieron su función y, en honor a la verdad, que con nota SOBRESALIENTE. El día que las probé para trucha, perdí las cuatro que llevaba del número tres, y puse la de salmón MAPSO de color azul y otra roja, y la verdad es que fue con las que mayores ejemplares de tamaño conseguí.

En cuanto a las cucharillas de SALMÓN, los especialistas que las probaron fueron todos, aunque los que más insistieron fueron los que consiguieron pesca en forma de SALMONES CHINOOKS, uno de ellos de más de 30 kilos.

Es un tipo de pesca que no es lo que van buscando los mosqueros. Eso de estar horas y horas en pozo lanzado sin parar, no es lo nuestro, o al menos lo mío y aunque probé un par de días, nunca sobrepasé los 15 minutos de lances y claro, ni yo, ni Benito, ni Marcos, ni Tejerina, ni Vicente, conseguimos salmón. Si lo hicieron, Luis Alberto “Chingli”, Alfonso Casado y José Luis Méndez. Entre los tres sacaron del agua OCHO SALMONES, el mayor de un tamaño que daba miedo, un gran macho con unas mandíbulas que casi me come un dedo. El más pequeño, una hembra de unos 18 kilos. Por medio otros seis de entre 20 a 26 kilos. Cuatro conseguidos por Alfonso, tres por Chingli y uno por José Luis.

Según nuestros guías, hacía tiempo que no llegaban a Coyhaique noticias de capturas tan abundantes de salmón Chinook, al menos en tan pocos días de pesca.

Estos compañeros nuestros son unos fenómenos con los hierros de MAPSO Y EDU, aunque de éste últimos fabricante, el gallego, también se pescó con alguna cucharilla “tuneada” por Benito Lozano.

Fotos y más fotos y todos los peces VOLVIERON AL AGUA vivos y coleando, después de la reanimación pertinente.

LA PESCA DE LA TRUCHA

Fueron diez jornadas de pesca mixta: trucha y salmón porque, mientras unos se quedaban en los pozos, el resto nos divertíamos en las hermosas tablas de ríos como el Simpson, Mañihuales, Huemeles, Ñirahuao, Frontera, Paloma, Norte, Picacho, Cisnes en La Tapera, y Emperador Guillermo.

El caso es que en todos se pescó y mucho. Quizás no fueron todas del tamaño deseado, aunque si salían de más de kilo pero predominaban las medianas. Truchas de hermosa librea fario y otras, brillantes y plateadas con librea arco iris que se notaban, nada más entrar al señuelo,  por su fiereza y lucha, incluso por sus saltos. Disfrutamos de lo lindo. Especialmente, los que practicaron la mayor parte de las jornadas la pesca A LA LEONESA, como José Luis y Benito, llegaron a sacar cerca de 100 ejemplares algún día. Otros, a ninfa y mosca Chernobil, lo teníamos más complicado con el lance pero, también llegamos a sacar algún día más de 50 y 60 ejemplares, incluso yo, el último día en el río Simpson, pesqué a Streamer y conseguí muchos y buenos ejemplares, algunos de más de kilo con libreas hermosas e impresionantes. La Chernobil, no es tanto que se habla en La Patagonia, aunque, según los guías, tampoco nos encontramos con las mejores condiciones a causa de los fuertes vientos.

Si un río se destacó fue el Ñirahuao, río estrecho, de escaso caudal y mesetario que discurría por una gran planicie o pampa, donde las LIEBRES GIGANTES, nos asustaban con sus carreras. Este pequeño río con semejanzas al Cea, en su parte alta pero con menos maleza en sus orillas, nos deleitó a todos, porque por allí pasamos todos y el que menos cogió pasó de los 30 ejemplares. Algunos, de un porte sensacional y exageradas longitudes, para un curso de agua tan escaso de caudal.

Si los salmones se pescaron en el Mañihuales y Simpson, las truchas se pescaron en todos los ríos visitados. En unos más que en otros pero con una tónica parecida.

Tres de la expedición: Tejerina, Méndez y Vicente Ena, pasaron tres días muy especiales en la zona de LA TAPERA pescando el río Cisnes, del que quedaron prendados por su cantidad y calidad de truchas, así como por los paisajes y parajes idílicos. Pescaron muy bien y eso que dejaron el río Cáceres para otra ocasión. Lo peor, en esa zona, son los servicios de alojamiento.

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LA BELLEZA DEL RÍO PALOMA Y SUS SORPRESAS

Se trata de un río hermoso al que acudimos Benito y Marcos Lozano y quien esto escribe, junto con el guía Mauricio Poblete. Una vez nos alejamos de Coyhaique y cogimos rumbo al valle del Simpson para dejar este a un lado y adentrarnos hacia la zona de los lagos Elizalde y Paloma, el paisaje se convertía en una auténtica maravilla. A ratos, parecía que estábamos en la zona de Cangas de Onis, en Asturias, o en Riaño o Los Espejos de la Reina, en León, por poner un ejemplo.

Por el camino dejamos el lago Elizalde y otros más pequeños que resultaban impresionantes, caso del primero con 25 kilómetros de recorrido pero cuando nos adentramos en terreno del río Paloma, la sorpresa paisajística fue enorme: UNA MARAVILLA NATURAL. Aguas azuladas en contraste con el verdor de praderías sólo rotas por miles y miles de kilómetros de alambradas y vallas. Todas las praderas que circundan la carretera o caminos, en toda La Patagonia, están valladas. Eso significa dificultad para poder pasar al río lo que hace que los dueños de esos terrenos tengan su gran negocio en el ganado y en la pesca. A los miles y miles de cabezas de ganado vacuno, se une el pago de los permisos para poder transitar hasta el río. Las aguas son libres en Chile pero, los accesos son privados y, si quieres pescar y llegar con tu coche hasta el pie del río, deberás “pasar por caja”.

En el caso del río Paloma, merece la pena pagar “el peaje” por su belleza, la belleza del paraje y las grandes truchas que tiene en su vientre.

La última casa y un puente de madera sobre el río Balboa, afluente del Paloma, ponen fin a la maltrecha carretera o camino. Allí viven Luis y Hortensia, un matrimonio chileno que nos invitó a tomar Mate y un  refrigerio en su hogar, una vez finalizada la jornada, algo a lo que hay que acceder porque si no se convertiría en OFENSA, según nuestro guía.

Esa fue la primera sorpresa, aunque la vivimos al final de la jornada.

Primero, fuimos a pescar los tres y cuando nos disponíamos a saltar la valla, allí estaba aparcada una furgoneta con dos pescadores. Por la pinta, extranjeros. Efectivamente, nos saludamos y cuando vieron mi caña con una Chernobil de señalizadora y una ninfa a continuación, uno de ellos, con barba rojiza, dijo: “esa mosca es mía”, a lo que le contesté: ¡no, no! y él, sí, sí porque soy el creador de la misma. Nos hicimos una foto Marcos y yo con él y, así es como conocimos al norteamericano, BREND TAYLOR, creador de la mosca conocida por CHERNOBIL en sus diferentes variantes. Nos regaló una de ellas, a lo que yo le correspondí con unas moscas leonesas con pluma de gallo de León, algo que le encantó y un anzuelo con una virtual de una meruca de Cholo Ruiz, de la que quedó prendado.

Una vez pescando, y a poco de encontrarme a Benito que estaba unos 200 metros por encima de mi, se acercaron otros dos pescadores y nos preguntaron si éramos españoles. Nos lo dijeron porque Benito estaba pescando a boya, a lo que les dijimos que si pero, que Benito pescaba a LA LEONESA.

Tras mirarle, y pese al traje de “guerrero”, enseguida le dije: “a usted le conozco”. A lo que me contestó que, imposible. Le respondo: “a usted le presenté como pregonero de la Semana Internacional de la Trucha de León en el año 2008”. Se mostró sorprendido y le dije quien era. Entablamos conversación con él y su compañero, José Antonio, durante unos minutos, nos hicimos unas fotos y continuamos pescando. Curiosamente, el último día, el domingo, 23 coincidimos en el aeropuerto de Lima, rumbo a Madrid.

Ya es coincidencia, GINÉS MORATA fue pregonero de la Semana Internacional de la Trucha de León en 2008, y yo le presenté como a otros muchos. Al año siguiente, me eligieron a mí como pregonero. Ginés, acababa de ser elegido premio Príncipe de Asturias de las Ciencias y aún recordaba mi oportuna improvisación cuando al pronunciar el nombre en latín, de su logro con la mosca del vinagre, me confundí saliendo por peteneras “BUENO, LA MOSCA DEL VINAGRE COMO SE DICE VULGARMENTE”.

Parece mentira pero si a alguien me tenía que encontrar pescando en La Patagonia chilena, en quien menos pensaba era en GINÉS MORATA. Cosas del destino. Hablamos largo y tendido de la pesca en León, de Javier Sancho y de que tenía que volver a la Semana. Pues nada, ánimo Ginés que allí te esperamos todos, digo.

La mejor sorpresa, fue lo que les contamos de mano. La amabilidad del matrimonio formado por Hortensia y Luis quienes regentan el FUNDO EL RETIRO, allá cerca del Lago El Desierto y en pleno río Paloma.

Nos ofrecieron su casa, pasamos a degustar el MATE, que nos fuimos pasando uno a uno, dando posteriormente las gracias, mientras su esposa cortaba pan y queso y ponía mantequilla, dulce de leche y mermelada de grosella silvestre, todo ello casero.

Merendamos al calor de una cocina de leña, de las de antes, que se notaba en todo el aposento y departimos unos minutos, intensos, cálidos, divertidos y emocionantes, llegando a hablar de España y Chile, de nietos, hijos, costumbres… una delicia de matrimonio.

Nos mostró un gran libro de firma, donde parte de los pescadores que pescan en el río Paloma, o viajeros al Lago El Desierto o al Lago Paloma, que está aún más arriba, y son invitados a su FUNDO, dejan muestra de su paso con unas letras, su firma y fecha. Nosotros hicimos lo propio.

Nos fuimos encantados de tanta amabilidad y dulzura demostrada para con gentes desconocidas. Gracias hermanos chilenos, porque esa bondad y acogimiento yo, he llegado a conocerla en las aldeas y pueblos de España hace 40 o 50 años pero, por desgracia se ha perdido esa HOSPITALIDAD que nos distinguía y se ha convertido en todo lo contrario. Una pena.

Y poco más que contar porque la pesca es la misa en todas partes, aunque los escenarios varían. En España, no tenemos el monte del Emperador Guillermo, montado en su caballo y vigilando su “propio río” pero, también tenemos cumbres altas llenas de nieve y rocas que hacen de vigías. Tenemos ríos hermosos, aunque venidos a menos por la incongruencia de quienes los pescan y quienes lo degradan.

Precisamente, por lo último que he escrito, quiero pedir al pueblo de CHILE, especialmente a los responsables de la pesca, que luchen para no llegar a l que ha ocurrido en España, especialmente en León, donde los 3.000 kilómetros de ríos trucheros se han convertido en “una pena” por la negligencia de muchos años y lo que fue el gran VERGEL DE LA PESCA EUROPEA, ahora haya decaído tanto. Cuidado porque Chile continúa esos MISMOS MALOS PASOS.

Hemos visto basura en los aledaños de los escenarios de pesca, visones, cormoranes…Eso significa que EL DESASTRE puede estar próximo y lo que hoy es un vergel, LA PATAGONIA, se puede convertir en un “cementerio para la pesca” a pocos años vista, a no ser que se ponga remedio.

DATOS INTERESANTES

Estancia en Cabañas Tío Nino. Calle Simón Bolivar en Coyhaique. Aysén (Chile)

Guías: PATRICIO CATALÁN FLORES. Teléfono +569 90881818

             MAURICIO POBLETE VELASQUES +569 98795632

Puedes contactar directamente con ellos y te ofrecerán un presupuesto para tus necesidades. No dudes en enviar un mensaje de WhasAapp y pedir información.

Firmas colaboradoras del viaje: URRUZUNO, CUCHARILLAS MAPSO, RIBER FLY YCUCHARILLAS EDU.

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