En León, un estudio de la universidad del año 1999 apuntaba a la existencia de 100 parejas de Cormoranes. En 2005, la cifra superaba las 600 parejas y ahora, todo apunta que más de 1.000…En Asturias, ni se sabe

¿Dónde vamos a llegar con ésta progresión pese al control que dicen que se hace?

Ahora que comienza LA FREZA de la trucha es cuando mayor vigilancia y control se debe realizar

Fotos y texto: Eduardo Garcia Carmona y otros

La alegría de los amantes de la naturaleza por la llegada a los ríos leoneses y asturianos de especies que habían desaparecido a causa de la contaminación de las aguas, caso de nutrias y el desmán, ahora se convierte en preocupación para los pescadores por culpa del CORMORÁN GRANDE (phalacrocorax carbo carbo).

Según un estudio de la Universidad de León publicado en Pescarmona, en el año 2005/06 existía una población superior a los 600 ejemplares de cormoranes en las riberas de los ríos leoneses, principalmente en el Esla y Porma. También, decía el informe, se habían visto a orillas del Torío, Bernesga y Curueño. Sin confirmar oficialmente, se apuntaba que se habían visto algunos ejemplares en la parte baja del Omaña y Órbigo. En Asturias, ya estaban por todas la cuencas.

Dado que en 1999 la población de cormoranes no superaba los 100 ejemplares en tierras leonesas, según otras fuentes, la progresión se ha convertido en peligrosa y preocupante en 2018, para el río y los pescadores que, conscientes de lo que significa la vuelta de la nutria o  Desmán de los Pirineos, ahora encuentra su mayor “competencia” en esta ave pescadora que procedente del norte de Europa está invadiendo ríos y, especialmente, embalses de toda España.

Sumando el consumo de la dieta diaria de nutrias y visones, más el medio kilo de peces que consume al día el cormorán, como mínimo dependiendo de su tamaño, la situación está SIENDO MUY GRAVE y, a pocos años vista, será desoladora a no ser que la Administración o Administraciones competentes tanto a nivel Autonómico como Nacional, no pongan remedio a tal desastre.

Al paso que se va, con el consentimiento de los grupos ecologistas, LOS CORMORANES terminarán apropiándose de los ríos, esquilmando las poblaciones trucheras, especialmente en la época de la freza que comienza en estos días y arruinando negocios como los lagos de pesca donde sus propietarios poco o nada pueden hacer para que el lago, que paga todos los impuestos habidos y por haber, no sea la despensa de estos “bicharracos”.

Las poblaciones trucheras, desgraciadamente, cada año van a menos por muchos motivos que todos conocen, entre ellos contaminación, furtivismo, pesca con muerte, cambio climático…y si a ello unimos otros agentes como el CORMORÁN, que lo están colonizando todo como, personalmente pude comprobar en el embalse de Riaño el pasado año, viendo como incluso anidan en zonas determinadas, las cosas van de mal en peor.

De poco sirve “el control” que algunas Administraciones dicen que tienen, incluso dando datos de las cazas controladas, como en Asturias y Castilla y León si, pese a ellas, aumentan las poblaciones como se está comprobando.

¿Qué hacer?

En tierras palentinas, en Velilla del río Carrión, pude comprobar un sistema “casero” consistente en poner “redes” en el río en las zonas de la freza. No se trataba de redes tal y como se conocen, si no, una seria de cordajes de una orilla a otra para evitar que los CORMORANES hiciesen daño en la freza.

Poco o nada hizo el sistema porque, pudimos comprobar que la “listura” de estas aves es total, sorteando cualquier impedimento que se les ponga con tal de “llenar el buche”.
También se ha comprobado que allí donde se le persigue, tardan días en volver, buscando zonas menos vigiladas para sus intereses.

¿Entonces, qué se puede hacer?

Técnicos tienen las Administraciones pero, como tarden mucho en ponerse “a trabajar” en el tema, después será imposible CONTROLAR AL CORMORÁN, que ya lo está siendo.

En 2012, la Asociación PESCALEÓN, a la que pertenezco, envió un escrito a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, razonando el tema y pidiendo actuaciones, que les volvemos a ofrecer porque todo continúa igual o peor que entonces.

ESCRITO

A la att. de D. Antonio Silván Rodríguez
Excmo. Consejero de Medio Ambiente
Junta de Castilla y León
C/ Rigoberto Cortejoso, 14 7ª planta
– 47014 – Valladolid

La entidad ASOCIACIÓN PESCALEON, inscrita en el registro de asociaciones de Castilla y León, con el nº 24/1/0004100, con domicilio social y a efectos de notificaciones en la C/ Nueve de Febrero, 3 (Cafetería Carisma) C.P. 24005 de León, CIF G-24598096 y constituida a fecha actual por un total de 103 socios que suscriben el presente escrito representados por José Rubén Pérez González con DNI 9.794.125N, en calidad de
Presidente de dicha entidad,

EXPONE:

Como medida de gestión de un ecosistema, y los departamentos cinegéticos saben mucho de este tema, no debemos olvidarnos del control poblacional de las especies, especialmente si hablamos de predadores, herramienta que además, se ejerce de manera racional. La gestión de los ríos no abarca únicamente el calendario y normativa de pesca, debemos implicarnos en la mejora integral del ecosistema en que viven nuestras especies, algunas de ellas ya en serio peligro de supervivencia.
Pero no sólo las alteraciones tanto climáticas como por factores humanos son las responsables del deterioro de los ecosistemas. Un solo cambio en la fauna indica una alteración en uno o varios de los factores del ecosistema en su conjunto, no sólo en una especie en particular.
En nuestros ríos ya poseemos depredadores especialistas como la nutria y la garza, que además son autóctonos de nuestros ecosistemas, pero estamos ante la situación contraria, depredadores oportunistas, todos alóctonos, no nativos y en franca expansión, siendo año a año más habituales y con gran capacidad de expansión y colonización. Un gran y grave riesgo para toda la biodiversidad del ecosistema, no sólo como competidores. Se realizan actuaciones en especies como el visón americano y aunque existen datos y estudios para actuar sobre el cormorán grande, no se aplican.
Los datos del crecimiento poblacional del cormorán grande (phalacrocorax carbo carbo) en las últimas décadas en nuestras cuencas fluviales siguen subiendo de forma exponencial como muestran muchos estudios certificados. Tanto a nivel Europeo (Keller, 1995; Carss, 1997), como Nacional (Blanco y Morato 1995; Lekuona, 1998), estiman una media de ingesta diario entre 0,3 y 0,5 Kg de pescado por cormorán. Si hablamos que en la provincia de León las estimaciones indican que pasamos del medio millar de ejemplares (estimación no lejos de la realidad), el resto es calculadora.
Pero no sólo la alteración en la cadena trófica es sufrida por la ingesta de salmónidos.
Estas aves molestan la época de reproducción de estos peces, posicionándose en sus
frezaderos aprovechando la debilidad de los peces en su época de desove y teniendo más fácil su depredación dadas las características de los cursos de agua donde se realizan o terminado los salmónidos sin completar su ciclo reproductor.

Desde el punto de vista cinegético, como posible medida de control, las actuaciones en materia de caza contemplan la existencia y legalidad de batidas y otros métodos para el control de córvidos (Corvidae) o zorros (Vulpes vulpes), si bien ninguna de ambas especies tiene valor culinario ni cinegético como trofeo, pero para la administración responsable, el control poblacional de estas especies es prioritario en muchos ecosistemas para el correcto funcionamiento de los mismos. Incluso más allá y fuera de la simple protección del ecosistema. se realizan acciones de control de especies protegidas, como en el caso del lobo ibérico (Canis lupus signatus). Utilizando los mismos principios, deberían iniciarse actuaciones en los cursos fluviales.

En el caso del cormorán grande y dadas las características esquivas y recelosas de esta especie, dan como mejor método de control, las esperas o aguardos tanto diurnos como nocturnos en las cercanías de dormideros, que ofrecerán una mejor visión de la totalidad poblacional en un determinado punto, así como para estimar el porcentaje o número de ejemplares que deben ser descastados.

Por las mismas causas que las esperas podrían ser el mejor método de control, las batidas seguramente tenga nula o escasa eficiencia, a lo que hay que sumar las limitaciones legales en materia de caza cerca de los cursos de agua.
Así mismo, otros métodos que han surtido gran efecto en provincias costeras, como es el control de nidos y descaste de huevos, es prácticamente nulo para las cuencas de interior, dado el escaso número de ejemplares nidificantes.

Existe un control europeo de las actuaciones, a través de la declaración de excepciones en relación con la Directiva 79/409 CEE de conservación de aves silvestres. Las excepciones están en el art. 9 de dicha Directiva. En septiembre de 2008, se publicaba un informe realizado por el diputado alemán Heinz Kindermann, sobre la elaboración de un plan europeo de gestión de las poblaciones de cormoranes para reducir sus crecientes repercusiones. A finales de ese año, ya publicadas las enmiendas al mismo, era aprobado por 23 votos a favor y tan sólo 1 en contra.
El cormorán grande no es una especie protegida. Debemos recordar que la subespecie carbo carbo nunca ha estado catalogada en la lista de especies protegidas y sí en cambio la subespecie carbo sinensis; esta última, ya en 1997, se eliminó de la lista de especies de aves beneficiarias de medidas especiales de protección bajo la Directiva de la CEE. A nivel nacional, en la orden MAM/2784/2004 de 28 de Mayo, publicada en el BOE el 16 de Agosto de 2004, se excluye y cambian de categoría determinadas especies en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, entre las especies excluidas está el cormorán grande.

Existe un control europeo relativo a la conservación de hábitats naturales, fauna y flora, a través de la Directiva 92/43/CEE, base de la creación de «Red Natura».
Todas las Comunidades Autónomas tienen fundamentos jurídicos de Conservación de
Espacios Naturales, Flora y Fauna Autóctonos, bajo el amparo de la Ley 4/1989, de 27 de marzo y la Ley 8/1991, de 10 de mayo. El punto 2 del art. 33 de la Ley 4/1989, sobre la protección de las especies en relación a la caza y la pesca continental, estipula que “queden garantizados la conservación y el fomento de las especies autorizadas para este ejercicio”.

Algunas de las Comunidades Autónomas, como Asturias y Cataluña, tienen aprobados y en vigor sus respectivos Planes de Control de sus poblaciones de cormoranes.
– Resolución de 25 de octubre de 2010 de la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras del Gobierno del Principado de Asturias, por la que se autoriza el Plan de actuaciones para el control del cormorán grande sobre las poblaciones de salmónidos.

– Resolución del 25 de enero de 2011, del Departamento de Agricultura, Ganadería, pesca, Alimentación y Medio Natural de la Generalitat de Cataluña, por la cual se
aprueban las actuaciones correspondientes a la evaluación del Plan de Gestión del cormorán grande en Cataluña.
Ambas Comunidades han aplicado la legislación vigente de forma que sus Agentes
Rurales están ahora autorizados a expulsar a los cormoranes de las zonas conflictivas, e incluso a sacrificarlos en casos justificados.

SOLICITA
A raíz de los datos existentes, informes y estudios de diferentes medios, legalidad y
directivas desde todos los estamentos legales y administrativos solicitamos que desde el la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León y sus departamentos de Medio Natural, Defensa del Medio Natural y Servicio de Caza y Pesca, la aplicación de metodologías y gestiones como medidas de control poblacional en nuestros cauces del cormorán grande, visto también que la administración posee completa información y ha aplicado dichas herramientas, sistemas y medidas en el control de otros depredadores para la conservación de la biodiversidad de los ecosistemas.

Fdo. José Rubén Pérez González
Presidente de la Asociación Pescaleón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *