Foto: José R. Casanova

Una reciente sentencia del Tribunal Supremo, Sala de lo Contencioso-Administrativo,
Sección 4ª,  ha revuelto las aguas del sector eléctrico acerca de la
obligación de respetar los CAUDALES MÍNIMOS…

Los
hechos derivan en una resolución de 2011 de la Confederación Hidrográfica del
Miño-Sil contra GAS NATURAL SDG, S.A. en la que se obligaba a un caudal mínimo
ecológico de 10 m3/seg. en el embalse de BELESAR, así como a la construcción de
escalas para el remonte de peces
En
Galicia existen
 cerca de 50 embalses y minicentrales que no cumplirían con los
criterios de esta sentencia y en el resto de España la cifra es impresionante

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Texto
y fotos: Eduardo García Carmona y Google
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GAS
NATURAL SDG S.A., antes Unión Fenosa Generación S.A. pierde el recurso de
casación contra la sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo (2ª)
del Tribunal Superior de Justicia de Galicia sobre una  impugnación de la
resolución de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil que obligaba a GAS
NATURAL SDG, S.A. a un caudal mínimo ecológico de 10 m3/seg. en el embalse de
BELESAR, así como a la construcción de escalas para el remonte de peces. Los
hechos se remontan a 4 de octubre de 2011, aunque el juez del Tribunal Supremo
reitera en los antecedentes de hecho que el suministro de ese caudal ecológico
se impuso a la empresa en los

Foto: La Voz de Galicia

actos administrativos de 5 de abril de 2005 y 26
de noviembre de 2009 que la parte recurrente no impugnó en su momento y que no
condicionaron su eficacia a la entrada en funcionamiento de una nueva central
concedida.

GAS
NATURAL, antes UNIÓN FENOSA GENERACIÓN S.A. pedía el reconocimiento del derecho
a percibir una indemnización de 2.553.246,60 € por los daños producidos por el
cumplimiento de aquella condición hasta que su efectividad fue suspendida
cautelarmente, algo que no concede el Tribunal Superior a la vez que condena a
la empresa a pagar 4.000 €uros por las costas procesales por el recurso de
casación.
UNA
EXPLOTACIÓN DE RECURSOS HIDRÁULICOS DE MÁS DE 50 AÑOS EN LUGO AMPLIADA EN 2011

Foto: quverengalicia.com

Unión
Fenosa Generación S.A. es la titular de una concesión de aguas públicas del río
Miño con destino a la producción de energía eléctrica otorgada en 1948 y que
incluía dos aprovechamientos hidráulicos: Belesar y Los Peares, cada uno de
ellos con sus correspondientes presa y embalse.

UNIÓN
FENOSA solicitó el cambio de titularidad de la concesión por haber procedido a
separar sus ramas de PRODUCCIÓN Y GENERACIÓN y con fecha 5 de abril de 2005 así
se resolvió, aunque obligando a caudales mínimos de 7,797  l/s en Belesar
y de 8,432 l/s en Los Peares, a la vez que se les exigía en la resolución un
proyecto de dispositivo de paso de peces. La empresa

concesionaria impugnó
dicha resolución pero, exclusivamente,  en lo relativo a la ESCALA DE
PECES, por lo que el tema de caudales mínimos fue aceptado.

El
19 de julio de 2006, la concesionaria solicitó modificación de la concesión
para aumentar el caudal concedido y explotar dos nuevas centrales: Belesar II y

Los Peares II, algo que se concedió por resolución del Ministerio de Medio
Ambiente y Medio Rural y Marino, accediendo a aumentar el caudal, aunque
exigiendo el incremento a 10 m3/s en ambas presas.

Foto: Laopinioncoruña.com

Una
avería, en junio de 2010, en una turbina del embalse de Belesar, hizo posible
la concesión de la Confederación Hidrográfica

Miño-Sil, en mayo de 2011, 
para acometer una bajada en la cota del embalse para proceder a la reparación
de la misma con la condición de que una vez reparada, y hasta la entrada de la
nueva central Belesar II, se dejase un caudal mínimo ecológico de 10
m3/s,  sobre el río Miño, aguas abajo de la presa, con destino a demandas
medioambientales.

A
partir  de dicha fecha, GAS NATURAL SDG S.A. vuelve a litigar amparándose
en que “el acto administrativo no es idóneo para exigir el cumplimiento de un
caudal ecológico”, llegando incluso a pedir indemnización  por daños y
perjuicios de más de dos millones y medio de euros, como apuntábamos más arriba
en PesCarmona y, aunque la sentencia de A

Coruña impugnada en casación, estima
parcialmente la demanda en cuanto a la admisibilidad del recurso de reposición,
rechaza que la resolución de 13 de mayo de 2011 esté desconectada del fin que
la justicia al entender que “la obligación de restituir un caudal ecológico,
aguas debajo de la presa, había sido establecida en las modificaciones de las
condiciones de la concesión”.

Por
otra parte, la central de Belesar I, dispone de tres órganos de desagüe de
fondo, “elementos que permiten aportar un caudal de forma continuada en el
tramo del cauce comprendido entre la presa y la restitución de la central
actual”, por lo que esos desagües de fondo constituían desde 2005 y
posteriormente en 2009, un instrumento técnico idóneo y suficiente para dar
cumplimiento a aquella exigencia. O sea, era una cláusula obligatoria que se imponía
al concesionario en las modificaciones de dichos años mencionados y lo único
que impone la misma es el respeto a una OBLIGACIÓN previa cuyo cumplimiento no
estaba supeditado a la entrada en funcionamiento de la nueva central.
Y
AHORA QUÉ?

Pese
a lo complicado de la justicia, y más en temas Contencioso-Administrativos, es
fácil lo que viene  a continuación de este fallo del TRIBUNAL SUPREMO.
UNIÓN
FENOSA, ahora GAS NATURAL SDG, S.A. se ve obligada a acometer todo lo
mencionado. CAUDALES ECOLÓGICOS y ESCALA PARA REMONTE DE PECES según obra en la
resolución de la CONFEDERACIÓN HIDROGRÁFICA DEL MIÑO-SIL de fecha 4 de julio de
2013.
La
jurisprudencia por sí misma quiere decir que, a partir de ahora, muchas de las
centrales eléctricas existentes en nuestro país, que son demasiadas, así como
los embalses, deberán tener en cuenta esta resolución porque de cometer
infracciones podrán ser declaradas responsables finalmente a instancias del
Fiscal de Medio Ambiente o cualquier asociación de pescadores, ecologistas o
particulares que lo denuncien.
¿Se
habrá terminado con la impunidad existente en las empresas eléctricas,
especialmente, con la explotación de los embalses en los ríos “envueltos” en
aprovechamientos hidrológicos que hacían y deshacían a su antojo en los
desembalses de caudales ecológicos?
Que
se aten bien “los machos” porque cargos directivos de estas empresas podrían
verse afectados por el incumplimiento de las concesiones existentes. En Galicia
existen más de 50 “encoros” o embalses, que no

cumplen con la reglamentación y
en toda la geografía nacional muchos, muchos más.

Por
cierto, a la presente resolución habrá que añadir que el Fiscal de Medio
Ambiente del TSJ de Galicia interviene en casos como éste. La causa,
posiblemente, será vista en los primeros meses de 2016.
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