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27 septiembre, 2020

Chile primera jornada: DOS SALMONES y…

Truchas, muchas truchas para la Expedición Leonesa

En las cabañas de madera de Don Edilio (Coyhaique) reposan “nuestras huestes”

Y con dos guías de excepción: Mauricio y Patricio

Fotos y texto: Eduardo Garcia Carmona y expedición

Después de un viaje de más de 14 horas desde Madrid a Santiago de Chile y desde aquí, a Balmaceda, la expedición leonesa a la Patagonia Chilena se asentó en el campamento base: Las Cabañas de Don Edilio, a las afueras de Coyhaique donde tienen todas las comodidades, hasta Internet, y una cocina excepcional de dos grandes cocineros, Edilio y esposa.

Tras llegar y aposentar el cuerpo, en la cena se preparó el primer viaje de pesca: río Simpson y sus truchas y salmones.
Todos los años, y ya son cuatro, aunque a éste hemos faltado cinco de los del año pasado: Lachis, Paco Frutos, Benito, Marcos y yo, han acudido un núcleo importante de los de siempre: José Luis, Víctor, Guti, Goyo Hernando y dos caras “nuevas, Manolo Caneda y José Ángel, apuntaba que todos los años se ha pescado el mismo paraje del río Simpson y siempre con muy buenos resultados. Allí han sacado salmones, anteriormente, Alfonso, José Luis y Chingli y yo hemos pinchado otros, casi todos los que componíamos una y otra expedición. O sea, nunca falta la cita en el Simpson e incluso, se repite. Por cierto, es una de las rutas más cercanas a Coyhaique.

La jornada matinal deparó muy buenas sensaciones con abundancia de capturas trucheras. Después de una “abundante comida” en plena naturaleza, con productos del río y la tierra, regados con buenos caldos chilenos bebidos en bota de pez, aunque otros, bebieron cerveza y agua, la tarde se quiso sumar a la fiesta.
José Luis y Guti, pescaron el primer pozo nada más salir de la zona de comida, frente por frente a donde se encontraban los dos todo terrenos.
Se trata de un pozo conocido y que de sobra saben pescar nuestros compañeros de “fatigas” aunque, en ésta ocasión, no de aventuras. José Luis por encima, al comienzo del pozo y en la parte final, José Gutiérrez Aláiz “Guti”.
Después de varios lances a cucharilla del 9 de las EDU, nada de nada hasta que: “ya tengo uno”, gritó José Luis en el cabecero a lo que respondió en el culero del pozo, Guti: “y yo tengo otrooooo…”
Goyo, en lontananza sacó el móvil y se dispuso a inmortalizar la sesión: DOS SALMONES CHINOOK o KING, al unísono, son mucho.
Los disfrutaron los sacaron y nada más porque la tarde no deparó ninguno más. ¿Les parece poco?

El resto de la tarde a disfrutar con truchas de kilo, algunas superiores y otras más terciadas. Las mosca seca, ninfas, streamers y mosca a la leonesa dieron sus frutos. Todos pescaron y disfrutaron.

Y la vuelta a las cabañas de Don Edilio fue una delicia. Muchos comentarios de la primera jornada y bastante cansancio. Habia que reponer fuerzas y Así se hizo con una suculenta cena servida por don Edilio y señora, después de una reponedora ducha de agua calentita.

Sobremesa con charla y preparación para el día siguiente que habían elegido ir a pescar a otro “viejo conocido”: el río Ñirehuao.

Se lo contaremos mañana o pasado.