26 febrero, 2020

CHILE, segunda jornada con “tripletes”…

La expedición leonesa pescó el río Ñirehuao con medias de peces impresionantes

Ni el viento pudo con las moscas, estreamers y mosquitos leoneses

Fotos y texto: Eduardo Garcia Carmona y expedición

La segunda jornada de pesca de la expedición leonesa a Chile se ha centrado en la parte media-baja del río Ñirehuao, un lugar que algunos de los asistentes ya conocía y donde Marcos, Benito y quien esto escribe “disfrutaron a tope” hace dos temporadas.

Caneda, Molleda, José Luis, Guti, Goyo y José Ángel pudieron disfrutar mejor, seguro, pero lo gozado en la segunda jornada de pesca en Chile, al primero y al último mencionados, no se les va a olvidar nunca. Un río de ésta características: pequeño, con poco caudal y un viento que tumba por su fuerza, parece imposible de pescar y la incredulidad se convirtió en todo lo contrario: UNA GOZADA.

La mañana fue excelente. Algunos, caso de José Luis, Guti y Caneda, no daban crédito a lo que les estaba ocurriendo. Todos pescaron en los lances matinales la friolera cifra de más de 50 ejemplares, en términos medios, aunque a diferentes artes. José Luis que ya lo conocía de tres ocasiones anteriores, colocó una cuerda a la “leonesa” con mosquitos ahogados y boya. El resultado fue espectacular con dobletes y hasta TRIPLETES. Los demás no estuvieron lejos del disfrute.
Goyo, Molleda y José Ángel, tampoco daban crédito de lo realizado, aunque los dos primeros ya conocían de diversas ocasiones el tramo de río. Un espectáculo ver la calidad de los ejemplares conseguidos para un río que según lo miras parece increíble que pueda tener la calidad de trucha que tiene, con unas pintas brillantes de colorido y librea que enamora.

La tarde, para algunos se torció debido al fuerte calor reinante. No olvidemos que en Chile están en pleno verano y el calor y el sol brillando en el cielo retrae a los peces para tomar los señuelos. Así y todo, la mayoría consiguió llevar a la sacadera una veintena de peces. Otros menos pero el disfrute estuvo a la “orden del día” cuando se salía a primera hora de la mañana de las cabañas del Don Edilio, a 6 kilómetros de Coyhaique.

De lo que dieron buena cuenta los seis, junto con los dos guías: Patricio y Mauricio, fue de una suculenta comida, preparada por ellos a pie de río, a base de los productos chilenos y buen vino. Después, algunos hasta durmieron la siesta.

Y mañana más porque “los chicos” son de poco contar y mucho actuar pero, como no cuenten y envíen material, poco podremos hacer desde España.

Ir a la barra de herramientas