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27 septiembre, 2020

“El morado cardenal”, de José Mª Pérez Marcos “Chematu”…

Una mosca que pesca desde Abril a…

…prácticamente “todo el año” porque e verano, cuando más calienta el sol continúa pescando

Nos recuerda a “El Mohíno” que era un buen montador artesano de moscas al que Chema se le acercaba de niño

El video presentación de la mosca y características en Facebook @Carmona51

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

Ponerme a escribir de José María Pérez Marcos, Chema, “Matu o Pata” “Chematu”, como le llaman quienes más le aprecian, es presentar a la persona que más ha influido en mí a la hora de pescar y montar moscas leonesas. No, no fue quien mi inició en la afición pero, sí quien me metió el gusanillo de la mosca ahogada, o pesca a la leonesa en el cuerpo haciéndome olvidar la cucharilla, con la que me había convertido en un especialista, según mi cuadrilla.

A Chema le conocí en un kiosko de la plaza de su pueblo, Hospital de Órbigo, frente a la iglesia, hace un montón de años. Por allí delante desfilan muchos peregrinos de camino hacia Santiago de Compostela, a diario.
Frente al kiosko, el ayuntamiento y la fuente. A la derecha, el puente del Paso Honroso. A un lado de este la explanada donde se celebran “las Justas Medievales”, a primeros de Junio y poco más allá el río Órbigo, a unos metros, lamiendo piedras, juncos y hierbas. A la izquierda del kiosko, está el albergue de peregrinos y, por medio la calle empedrada que continúa dando el “sabor” de lo tradicional y antiguo a la localidad, junto a las tiendas de siempre que se apostan a un lado y otro. Es la calle principal, la gran avenida de Hospital de Órbigo, la más transitada y conocida en el mundo.

Contando lo que cuento, ¿cómo no iba a ser pescador nuestro protagonista?

Aunque Chema no nació en Hospital, si lo hizo en Puente de Órbigo, al otro lado de la carretera general, pero a muy temprana edad, sus padres adquirieron un casa de planta baja, con terreno, al otro lado del Puente del Paso Honroso, y por allí correteaba desde niño viendo a los pescadores apostados en la ribera del río, junto a los chopos.
Chema nació un día del tórrido mes de Agosto leonés del año 1956, y por ello desde el nacimiento necesitaba del agua, por ello y en solitario, siempre que podía se acercaba al río, a su río, aunque fue su progenitor, a quien conocí haciendo chorizos tras la matanza, quien le metió el “gusanillo” de la pesca. Lo de la confección de moscas es otro cantar.
Chema es un auténtico “autodidacta”, como una gran mayoría de niños de su generación, así que mirando, mirando llegó a confeccionar su primera mosca.

En Hospital de Órbigo, “El Mohíno” era un buen montador artesano de moscas para la pesca y nuestro amigo Chema se le acercaba, observa y se preguntaba para sus adentros, “¿podré hacerlas yo algún día?”. Y claro que las hizo. La primera con 14 años y no ha parado hasta hoy, aunque profesionalmente lleva unos quince o dieciséis años enviándolas a Madrid, Benavente (Zamora), Asturias y a Ponferrada (León). No se dedica del todo a la confección de moscas para la pesca, porque es abuelo y los nietos tiran mucho.
Precisamente, confeccionando moscas de pesca le conocí, entrevistándole en su kiosko de prensa, y aquel mismo día comenzó nuestra amistad que perdura en los años. Aquél mismo día, y acompañado de mi amigo Isidro Cano, salimos a pescar al canal que circula al lado del río y del kiosko y, allí, comprobé su destreza con sus propias moscas. ¡Cómo salían las pintonas!

Con sus moscas como regalo me aficioné a la pesca a mosquito ahogado, a la que llamo, como otros muchos, “pesca a la leonesa”.

Si Chema me enseñó el arte de las moscas, yo, cada vez que me acercaba por la zona, especialmente a Carrizo de la Ribera, donde presentaba muchas fiestas en la Discoteca Fornos, le llevaba conmigo y casi me quita el puesto.

Lo de autodidacta lo lleva en el cuerpo y ¡cómo le gusta!

Chematu nos presenta una mosca muy querida y utilizada en León:

HOTEL EL PASO HONROSO
Urruzuno
Deportes La Picada
Cucharillas Edu

MORADO CARDENAL DE CHEMATU

Paso 1:

Elegimos un anzuelo del número 14 para montar el mosquito en indio y un nº 12 para el mosquito en pardo

Paso 2:

Ajustamos el anzuelo con hilo de montaje y fijamos las colas de la misma pluma.

Paso 3:

Comenzamos a confeccionar el cuerpo con un sedón de Gutterman nº 856 o el mismo 6 y si se prefiera el 229 de El Molino o el 3403 de La Paleta.

Paso 4:

Cuando se ha dado la primera vuelta al anzuelo, ponemos la brinca: granate para el indio y avellana para el pardo, aunque particularmente, siempre pongo brinca avellana en los dos modelos.

Paso 5:

Terminamos el cuerpo cónico y pasamos la brinca, de abajo a Arriba (cola a cabeza) y ajustamos.

Paso 6:

En el igualador deberemos tener puesta la pluma seleccionada que cogeremos con los dedos índice y pulgar de la mano derecha, y lo mojaremos en saliva para colocarlo encima del cuerpo.

Paso 7:

Con la brinca sobrante damos varias vueltas a la cabeza y ajustamos con un par de nudos. Después con la uña, esparcimos la pluma y volvemos a dar unas vueltas de hilo a la cabeza para anudar posteriormente. Hay quien pasa el sobrante de brinca hacia detrás de la pluma y le da un par de vuelta y anuda por detrás para que la pluma se encreste.

Y el mosquito está finalizado. Si se quiere, se puede dar un poco de barniz y laca de uñas incolora para ajustas mejor la cabeza.

Materiales:

Anzuelo: Riberfly del 12 o 14

Cercos: de la misma pluma que se vaya a utilizar indio acerado oscuro o pardo corzuno oscuro.

Brinca: color avellana o granate, según se prefiera.

Abdomen: Sedón Gutterman 865 o el 6/ 3.403 de La Paleta o 229 del Molino.

Pluma: indio acerado oscuro o pardo corzuno oscuro.

Cabeza: Cabeza del mismo color que la brinca.

Galería de imagenes

CARACTERÍSTICAS

Es un mosquito que pesca desde el comienzo de la temporada hasta primeros de Junio siempre que el día esté nublado o llueva. En ríos de alta montaña, con poca agua y en verano cuando más calor hace, da muy buenos resultados.
Su posición en la cuerda es indistinta aunque lo ideal es de ahogado, junto a la boya en invierno y semi bailarín en verano.