Se ha celebrado éste fin de semana

Hubo mesas de montaje y materiales, proyección de documentales y charla coloquio

El Encuentro se cerró con un Clinic de Lanzado, en el campo de fútbol de Hospital de Órbigo y comida, en Santa Marina del Rey

Y el año que viene más pero, EN EL RÍO, aunque se está estudiando

Fotos y texto: Eduardo Garcia Carmona

El XVII ENCUENTRO CONMOSCA se ha celebrado en León, siendo el Hotel El Paso Honroso, en Hospital de Órbigo, el lugar elegido para su celebración como casi ha ocurrido durante los años que se lleva celebrando.
La mala climatología no fue obstáculo para conseguir un rotundo éxito de participación con asistencia de una cincuentena de personas, seguidores de la revista virtual y amigos que se lo pasaron en grande con su afición principal: LA PESCA.

Todos los corrillos rezumaron amistad y conversaciones de pesca sobre la temporada finalizada recientemente, las moscas y mosquitos utilizados y los talleres de montaje, junto con los materiales, éstos dos últimos apartdos llamaron la atención por encima del resto.
Una gran fiesta de la pesca a la que, por segundo año, no hemos podido asistir pero nos apuntaremos a la próxima porque ALGO ESTÁ CAMBIANDO, también, en ConMosca.
Todo indica que la próxima ocasión en la que los seguidores “se vean las caras”, será a pie de río pescando y disfrutando de lo que más les gusta: pesca y naturaleza. Lógicamente, habrá actividades paralelas, también, demostraciones, charlas…pero, todo está en estudio y cuando Ernesto Cardoso lo termine de “pergeñar” todo y sea oficial, les informaremos en Pescarmona.

EL XVII ENCUENTRO

Comenzó el viernes por la tarde con la recepción de una parte de los participantes y posteriormente, cena en el hotel El Paso Honroso.
Como ha ocurrido durante los diecisiete años, el día importante, fue el sábado en los salones del hotel.
Tras el desayuno para los que estaban alojados, se comenzaron a ver rostros “nuevos” de viejos conocidos: Pepín Fidalgo, Roberto Morán, Manuel Eusebio, Manuel Blanco Crespo, Chematu, Viti Paredes, Manuel Eusebio, Pedro Sienes, Cuartero, El Abuelo José Antonio, Moncho Jarrín, Josamel, Ramón J. Soria, Cardoso, Popy Roberto, Cuartero, Dani PC, Campurriano, Víctor Sobrino, Juanjo, José Antonio el cántabro, Paco Redondo el Cacereño, Javier Merino, Nive…y muchos, muchos más pero uno, sobre todos, si me permiten la expresión, GUY ROQUES, “el mosquero andante” con su “sabiduría” y saber estar, acaparó la atención y el cariño de los presentes. Grande, grande, Guy.

Amigos aficionados a la pesca, seguidores de ConMosca, llegados de toda Castilla y León, Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha, Cantabria, Asturias…

Por la mañana hubo exhibiciones de montaje de moscas artificiales. Mesas con abundante material y cantidad de herramientas. Se pudo observar la habilidad de los montadores que también dejaron el torno a los pescadores asistentes y público en general. Las moscas realizadas demuestran la gran evolución del montaje en la calidad de artificiales que se acercan cada vez más a la realidad de los insectos.

Un cocido leonés excelentemente elaborado con las más exquisitas viandas de la tierra, sirvió para el hermanamiento gastronómico de los más de 40 asistentes y para quedar bien, no como el año anterior. En la sobremesa se sortearon algunos regalos donados por amigos y colaboradores de la revista, esencialmente moscas, libros y los detales del maestro Cuartero que, como siempre, son preciosos.

Por la tarde se proyectaron documentales interesantes. Después, una charla-coloquio con la pesca “en el punto de mira” y por último la cena, también, en el comedor del Hotel.

El domingo por la mañana se realizó un clinic de lance que, aunque la climatología lo quiso “desmontar” no pudo y sin lluvia se pudieron ver los lances de los maestros. Cabe destacar a un joven llegado de Cantabria, JAVIER MERINO, que hizo una “poderosa demostración” de su evolución, sacando cerca de 30 metros la cola de rata. Sus lances acapararon la atención de los presentes, pese al frío reinante en el campo de fútbol de Hospital de Órbigo.

Posteriormente se clausuró el XVII ENCUENTRO, tras una comida en los Salones Victoria, en Santa Marina del Rey y la despedida con abrazos y ganas de volver a verse.

Y el año que viene más y EN EL RÍO, casi seguro. Allí nos veremos las cañas.

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