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13 julio, 2020

Las EDU, unas cucharillas nacidas en Galicia en 1985 y que ya están en medio mundo…

Del trabajo a mano, una a una, a la fabricación en serie pero guardando “lo artesano”

En 2005 nacía la “000”, única en el mundo, a la que apodan “la matadora”, hasta las cucharillas sin muerte y ahora…
“Cucharillas EDU Multiuso”, las más solicitadas en el mercado 

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Texto y fotos: Eduardo García Carmona

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Fue en el año 1985 cuando un gallego de Ortigueira, Eduardo Fontela López, comenzó a trabajar en el tema de las cucharillas y todo, por su afición a la pesca de la trucha. Trabajador en una entidad bancaria, fueron sus propios compañeros de oficina, también aficionados a la pesca de salmónidos, lo que comenzaron a animarle para que les hiciese alguna de las que él mismo estaba “fabricando” para su disfrute en el río y así fue como sus compañeros conocieron las “delicias de aquel producto artesano y que funcionaba a las mil maravillas en el río.
Aquellas cucharillas las hacía con un troquel. Primero, cortaba la chapa, tipo serpentina y de esta forma aprovechaba mejor el material. Cada pala tenía un largo distinto y de esta forma, Fontela, aprovechaba el material mejor y no tenía que invertir en fleje, pues el gasto era infinitamente superior. El gallego, muy ahorrador quizás por lo de la entidad bancaria en la que trabajaba,  solo compraba una chapa de dos metros, por uno, y le salía a la mitad de precio y aprovechando el corte sólo del material que iba a necesitar.
El primer paso era corta la pala de la cucharilla. Una vez cortada la pala, el siguiente paso era embutirla, es decir darle la forma de barriga, poner el nombre, hacer el agujero y rebajarla por las parte exterior de forma que fuese cortando el agua, para que trabajase mejor en el río.
El troquel era golpeado con un martillo. No eran buenos tiempos para invertir en una “prensa” que costaba bastante dinero y Eduardo, para su uso particular y cuatro amigos, tenía suficiente con el martillo, haciendo de una en una las cucharillas en su tiempo de ocio.
Los cuerpos los hacía en un torno de relojería, muy pequeño, pero suficiente para hacer 100 cuerpos cada día. Era más que suficiente.

DIONISIO BELTRÁN Y “EL LORO”
Sin darse cuenta, Eduardo Fontela López, pasó de hacer cucharillas una a una, a hacerlas por miles. En toda Galicia se hicieron famosas sus cucharillas para pescar por la efectividad, su entrada en el agua y su precio.
El gallego supo invertir el dinero ganado y montó un taller de montaje en toda regla sacando al mercado un amplio catálogo pese a la negativa de entidades locales, provinciales y autonómicas a ayudar el proceso de fabricación de unas cucharillas únicas en el mercado y de producción gallega cien por cien.
Eduardo pasó de los “golpes en la espalda” de los políticos, a sus propios “golpes de pecho” de pundonor y ganas de trabajar en sus cucharillas. Pasó de las “buenas palabras” de responsables de instituciones de toda índole en Galicia, a los ánimos de los amigos en los medios de comunicación escritos y de palabra. Así fue como paso a paso se fue dando a conocer el producto más allá de las fronteras gallegas, hasta que llegó la televisión y con  ella, el boom de sus cucharillas, a las que todo el mundo ya conocías por LAS EDU, las gallegas “Tan auténticas como la gaita”, dice su eslogan.
Quien le iba a decir a Eduardo Fontela López, que la afición que tenía desde pequeño, la pesca, comenzando como todos los niños con un alfiler, tanza y corcho, se convertiría en su pasión y negocio.
Con pocos años de edad solía hablar con muchos pescadores y estos le decían que la cucharilla era el arte más completo para la pesca de los salmónidos, pues de esta forma se podía pescar todo el día.
Eduardo recuerda con especial cariño a, Dionisio Beltrán, un buen pescador a todas las modalidades.
Dionisio, al principio de temporada, pescaba a miñoca. Más adelante, utilizaba la cucharilla y, en verano, Julio y Agosto especialmente, cuando el rio apenas llevaba agua, pescaba “a la flor”, una modalidad de mosca y cebo natural (saltón-besbello), lo que en otros lugares se conoce como GUSARAPA o GUSARAPÍN. “Se trataba de un insecto que sacaban debajo de las piedras en el rio y casi parecía una cucaracha negra y con patas”, dice Fontela. Estos dos cebos tenían mucha aceptación. Dionisio, también pescaba mucho a pluma.
Al final, siempre le decía a Eduardo que “cuando la trucha se estaba cebando, la pesca a flor era muy atractiva y efectiva, pero eso duraba poco tiempo, mientras que la cucharilla era efectiva todo el día”.
Fontela, también recuerda  a “El Loro”, portero de cine de los de antes. Era un hombre que tenía tres hijos y los mantuvo siempre de la pesca, ya que como empleado del cine, trabajaba sólo los jueves y domingos, con lo que el sueldo no daba para muchas alegrías. Él le decía  a Eduardo que, “la cucharilla era lo más cómodo para pescar, pues llevas tres cucharillas en una caja de cerillas: latón, cobre y acero, y resuelto el problema del cebo. Así no tienes que preocuparte de andar buscando cebo todos los días y de tenerlo guardado en casa para el día que desees ir de pesca”. Según Loro, la cucharilla es un arte y de poco coste. Esté señor fue el que hizo que se decidiese por la cucharilla.

TODO CAMBIA A PARTIR DE 2005

El año 2005 fue crucial para cucharillas EDU.
Eduardo Fontela había sacado un amplio catálogo al mercado nacional, y tenía todos los modelos para la pesca de salmónidos. En este catálogo figura la cucharilla más pequeña del mundo, la triple cero, o “000”, también, los números A, que corresponden a las cucharillas del 3,4 y 5, que se diferencian de las normales por el grueso del cuerpo. De esta forma es como nace la cucharilla especial  para el reo. Estar, al tener más peso,  lanzaban más lejos. Se utilizan, también, para pescar en los embalses, donde es suficiente la 3-A y 4-A, dejando la 5-A para el salmón, cuando lleva poca agua el rio.
Como novedad por entonces, se sacaron al mercado tres modelos de la cucharilla del número 9, especiales para el salmón y con diferentes pesos 22,26 y 35 gramos, siendo utilizadas en función de la profundidad del pozo y de las corrientes que hay en ese momento en el rio.

EL ÉXITO DE LAS EDU Y LAS CUCHARILLAS SIN MUERTE

El éxito de las EDU se extiende por toda España, y con el sentido ecologista de los pescadores, Eduardo Fontela se ve obligado a realizar un nuevo catálogo de cucharillas sin muerte. Son tantos los pedidos realizados en esta nueva cucharilla que lanza al mercado el catálogo de las EDU SIN MUERTE,  teniendo los mismo modelos que con la potera de los tres anzuelos.
El éxito de las EDU SIN MUERTE en toda España viene dado por lo equilibrado de la pieza algo que no han realizado otras empresas que se limitan a quitar dos anzuelos, dejando la cucharilla desequilibrada.

Comprobado el éxito, EDU las tuvo que fabricar en los colores, incluyendo los modelos más pequeños las de 000 y 00, que en principio no figuraban en catálogo.

Dado que, en su día se había prohibido cazar con perdigones de plomo, a Eduardo Fontela se le ocurrió hacer los cuerpos de latón, en lugar de plomo y las cucharillas han tenido mucha aceptación, siendo el por qué los utilizó para las cucharillas de mar.

CUCHARILLAS DE MAR

Las cucharillas de mar son de 10, 22, 26 y 35 gramos, y las utilidades que dan los pescadores a cada una son:
La de 10 gramos para las rías, donde habrá un metro o dos, como mucho de altura de agua.
La de 22 y 26 gramos se utilizan para las playas, en función si hay más o menos oleaje.
Y la de 35 gramos se utilizan desde los acantilados, ya que permite lanzar desde 50 metros hacia dentro y de esta forma no estar en peligro al romper la ola en los acantilados. Estas cucharillas lanzan sobre los 100 metros, con un nylon del nº 30, suficiente para la pesca de la lubina o robaliza.
Llevan anzuelo de carbono, bañados en níquel, para evitar el óxido, pero esto es válido si el pescador, al llegar a casa, las lava un poco para sacar el salitre, pues el mar puede con todo.

LA CUCHARILLA MULTIUSO

Faltaba una novedad dentro del catálogo de Cucharillas EDU. Las auténticas gallegas, continúan siendo muy solicitadas desde que Eduardo Fontela López consiguió poner en catálogo una cucharilla auténticamente revolucionaria, por el significado que tiene de cara al pescador.
Se trata de una cucharilla multiuso, al estilo de las navajas de la misma denominación.
Con esta cucharilla, que posee la mismas características de “dulzura” al entrar en el agua, de equilibrio y, sobre todo de penetración y movimiento de la pala en contacto con el agua, EDU consigue el no va más.
Desde su lanzamiento en 2011, la cucharilla EDU multiuso está ganando cada día más el mercado nacional e internacional.
 Es una cucharilla que, como su nombre indica, sirve para pescar como siempre (anzuelo potera), con un sólo anzuelo y arponcillo, o con un solo anzuelo sin arponcillo o muerte. Una cucharilla TRES EN UNO y muy fácil de cambiar en sus elementos.