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24 septiembre, 2020

Mario, el niño pescador de truchas…

La pesca también es cosa de niñ@s

Apunta “muy alto” por sus cualidades y conocimientos

Pronto le veremos en competición con su club “Pesca Gordón

Fotos y texto: Eduardo Garcia Carmona y Rodrigo Prado Núñez “Lachis”

En el río Torío ocurre lo que tiene que ocurrir cuando un pescador acude a pescar y, lo primero, es el entorno natural maravilloso del que se rodea. Después, todo lo demás llega de por sí. Como dos historias casi “paralelas” con diferencia de casi 40 años.

Cuando una persona se encuentra feliz, le ocurren cosas felices pero si su “negatividad” es mucha, ocurre lo que tiene que ocurrir y la pesca va a ser menos.
Todo esto para contarles que hace más de 35 años, más o menos, un día pescando en la zona Matallana de Torío, por encima del cementerio, me encontré a un abuelo con su nieto pescando. El niño tendría unos 10 o 12 años y lo cierto es que, con el consejo sabio del abuelo, lanzaba los mosquitos leoneses con ganas. La maestría le llegó años después.
Le pedí permiso al abuelo y, como siempre llevo cámara fotográfica al río (ahora móvil), le solicité permiso para hacerles unas fotografías y todo aquello que había visto lo plasmé en las páginas del Diario de León, periódico con el que colaboré muchos años.
Muchos años después, coincidí con el abuelo y el padre de aquel niño en mí mismo club de pesca “Órbigo”.

El abuelo, FLORENTINO, mostraba sus conocimientos a su nieto DANIEL, en aquel río Torío que tanto amaba y le hizo disfrutar. Quién aparece en la fotografía es el padre de Daniel, junto a otro pescador que, en 2018 nos dejó don MARIANO MARTÍN NICOLÁS, abuelo, también de otro niño entonces, ELIO pero, la historia que hoy nos trae RODRIGO PRADO NÚÑEZ, “Lachis” a Pescarmona, bien merece aquél recuerdo que nunca olvidaré y más en épocas como en la que vivimos donde cada vez la naturaleza es más denostada y donde la juventud tiene “más entretenimientos” que una caña y unas moscas para “bañar” en el río.

La historia que nos presenta Lachis ocurrió hace un par de años pero, aquel niño se ha convertido en joven y aquella afición se está convirtiendo en un saber vivir la pesca, que no de la pesca. Con Mario coincidí en La Feria del Gallo de La Vecilla, recientemente y Lachis me lo presentó y pude hablar con él.

Gracias amigo y compañero.

LA EVOLUCIÓN DE NIÑO A JOVEN
Por Rodrigo Prado Núñez “Lachis

Mario Rodríguez Fernández, con tan sólo 13 años pesca truchas con entendimiento y maña. Fue el año pasado por estas fechas, un día de pesca por el río Torío, que me encontré con él pescando, me llamó la atención que un niño estuviera pescando sólo por esa zona de pozos y corrientes. Entable conversación con él y me comentó que era vecino de allí, de Matallana de Torío, que conocía bien ese tramo del río y que contaba con el visto bueno de sus padres. Su abuelo Jaime, conocido pescador de la zona, le había enseñado como y donde pescar. Por aquel entonces estaba empezando a pescar a ninfa pero, de la mano de su abuelo y con tan solo seis años, se había iniciado en esta afición pescando su primera trucha a la leonesa, con una boya y cinco moscas. Mario se desenvolvía con soltura y lanzaba una y otra vez las ninfas a la corriente, las dejaba derivar y así pescaba. Pronto me di cuenta que tenia maneras y arte de buen pescador, creo, pensé mientras le observaba en plena actividad, que pronto será un gran pescador.

Llevo coincidiendo con él varias veces esta temporada practicando nuestra afición preferida y es un perfecto compañero de pesca, da gusto verlo como se desenvuelve en el río, como lanza, como cobra las truchas y con que delicadeza las manipula para soltarlas. Su quehacer es como el de un veterano pescador, si las truchas se ceban en superficie cambia el aparejo y las pesca a mosca seca, moscas que también quiere aprender a confeccionar.

Los estudios los lleva bien, acaba de aprobar todo el curso con buenas notas, porque entiende que la pesca es una afición y los conocimientos una necesidad para el desarrollo personal y su futuro, hay tiempo para todo. Le gustaría estudiar algo relacionado con los ecosistemas fluviales y los montes, para defender la continuidad de las especies vegetales, de la flora y de la fauna silvestre, sobre todo la de los peces.

Ahora tiene 15 años y pertenece al club PescaGordón.
Ya monta sus moscas y ninfas.