La Cándana de Curueño (León) se queda sin una de sus representaciones más genuina y admirada por su destreza y encanto sacando adelante a una especie singular: LO GALLOS PARA LA PESCA

Fotos y texto: Eduardo Garcia Carmona

La Cándana de Curueño ha salido esta tarde a la calle entre lágrimas y sollozos porque se nos ha ido, a temprana edad, una de las mujeres más representativas, ADELINA JUÁREZ GARCÍA.

Se ha ido sin “mete ruido”, callando…cuando la primavera estaba a punto de llegar tras un invierno raro.

El corral ha enmudecido y las crestas se han teñido de negro por el dolor. Ya no son rojas, al menos las de su corral.

Se ha marchado por el espeso bosque donde se abre el gran abismo y, allí no hay pollos para la pesca, allí sólo hay oscuridad serpenteando las rutinas del nada.

Se puede descender a un pozo pero no para entregar la vida después de 60 años luchando por ella.

Se nos ha ido ADELINA, criadora de gallos a la que conocí haciendo su labor de “pelaje” y enseñanza de sus saberes con los pardos y los indios ante un público expectante.

El “corral se ha quedado viudo” y los gallos y gallinas que lo pueblan lo saben por eso hoy no cantaban.

Está de viaje de exploración, junto a San Pedro el pescador, para enseñarle los gallos que se crían en León y desde allá arriba va a pedir un milagro, porque eso es lo que necesitan estas razas tan nuestras para que en pocos años no se vayan con ella.

Una luz pálida, quizás un vago reflejo del día que se extingue, que revela unas formas misteriosas con guirnaldas de colores flor de escoba, corzuno, aconchado…también, los indios plateados, acerados…

Se nos ha ido ADELINA JUÁREZ GARCÍA.
Descanse en Paz.

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