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13 julio, 2020

Por los caminos del Manuscrito de Astorga, la Semana Internacional y la literatura de pesca…

José Luis Gómez Rivera,
un berciano de Torre del Bierzo, enamorado de la trucha y los libros
antiguos…

Entre sus joyas, un
libro francés de 1948 “Truites, Mouches, Devons, de D.P. Barbellion y otro
editado en 1969 del Docteur J.P. Pequegnot, de título “L’Art de la Pêche a
la Mouche Sèche”

Además, fotografías del
montaje del cartel de la Semana Internacional de la Trucha de 1969, a cargo del
fotógrafo leonés Francisco Diez, recortes de PROA de 1966 y 69

Y escritos de Antonio
Diez Sandes, Secretario Provincial de Sindicatos en 1966 enviados al Presidente
de la Diputación de León y Gobernador Civil referentes al Manuscrito de Astorga
y su publicación

Quisieron publicar el
Manuscrito coincidiendo con la celebración de la I Semana Internacional de la
Trucha de León, pero…

Y el Manuscrito fue
regalado al Jefe del Gobierno español en 1969 y, ahora, está desaparecido

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Texto y fotos: Eduardo
García Carmona
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En tierras leonesas son
muchísimas las voces de los pescadores que reclaman el original del Manuscrito de
Astorga y, desde que Francisco Franco muriese en 1975, nadie sabe dónde puede
estar.
Han sido muchos,
demasiados, los dimes y diretes de su paradero pero, a ciencia cierta nadie ha
podido localizarlo.

Un grupo de leoneses,
con una página en Facebook, lo estamos intentando con el apoyo de las nuevas
tecnologías, pero hasta el momento poco o nada nos está deparando este medio.
Habrá que tener paciencia y continuar en el empeño de encontrar, algún día, el
original del Manuscrito de Astorga que nos legó, Juan de Bergara, en 1624, obra
sin par donde se muestran 33 moscas diferentes para poder pescar en los ríos
leoneses.

PESCARMONA CONTINUA SU
BÚSQUEDA PERO…

En el afán de encontrar
algo que nos pueda acercar al paradero actual del original del Manuscrito de Astorga,
hemos encontrado gracias a contactos con grandes pescadores leoneses, caso de
Roberto Morán Vélez, “Virutas”, y Juan José Fernández Menéndez,
“El Morci”, a un pescador berciano, de Torre del Bierzo, que durante
muchos años ha vivido en Venezuela, de donde volvió a España en 1994 y ahora
reside en la capital leonesa. Su nombre JOSÉ LUIS GÓMEZ RIVERA.

Desde que volvió a
nuestro país ha tenido la afición de coleccionar libros antiguos de todo tipo,
pero como pescador, también, posee más de una treintena de libros de pesca
españoles, y otros tantos extranjeros, especialmente editados en Francia.
También, tiene afición por los aparatos de radio antiguos, que repara y pone en
funcionamiento y los tiene en exposición en su domicilio, en la capital
leonesa, donde reside con su esposa y dos hijos.

Gracias a este
berciano, José Luis, curioso se llama como mi estimado, José Luis García
González,  autor de PLUMA SEDA Y ACERO,
Las Moscas del Manuscrito de Astorga, he descubierto cosas muy interesantes.

Gómez Rivera, casi sin
darse cuenta, además, de poseer auténticas joyas en libros de pesca, posee
documentación del año 1966 y posteriores, donde las autoridades del momento,
Gobernador Civil de León, Luis Ameijide Aguiar, y Presidente de la Diputación,
Antonio Álvarez del Valle Menéndez, se hacen eco de la publicación del
Manuscrito de Astorga, coincidiendo con la celebración de la I Semana
Internacional de la Trucha de León,  con
un buen dosier de las moscas del mismo, gracias a la preocupación del Delegado
Provincial de Sindicatos, pescador él, Antonio Diez Sandes, uno de los primeros
“mosqueros” leoneses, con muy buenos maestros franceses, que ya practicaban el
noble arte de la pesca a mosca seca, con tricópteros de pluma de gallo de León,
seguro, enamorado del hallazgo del Manuscrito y con claro propósito de darlo a
conocer y conservarlo para futuras generaciones.

La contestación a la
carta de de Diez Sandes, por parte del presidente de la Diputación de Léon, Sr.
Álvarez del Valle, es clara y concisa y, aunque transcribimos la misma
íntegramente, rubricada, transcribo íntegramente la parte del Manuscrito de
Astorga que dice:

“La oportunidad de esta publicación, coincidiendo con el año
de nuestra I Semana Internacional de la Trucha, no nos había pasado
desapercibida y hace ya tiempo teníamos preparados importantes elementos para
ello, literarios y gráficos. La publicación se ha retrasado un poco ante la
necesidad de cuidar algunos detalles, tal es el reproducir esmeradamente o,
mejor,  reconstruir, las moscas que
señala el manuscrito, y que nos están haciendo, la reproducción paleográfica
del texto originario y su versión actual a 2ª columna, etc. Poseemos ya,
también, una preciosa colección de diapositivas de las mismas, clasificadas, a
todo color y unas magníficas fotos de nuestros gallos. Confiamos que este
trabajo pueda estar en la calle a principios de verano”.

Se refiere, Antonio
Álvarez del Valle Menéndez, al verano de 1966, ya que el escrito del presidente
de la Diputación de León tiene fecha de 15 de Abril de ese año, y fue enviada Antonio
Diez Sandes, Secretario Provincial de Sindicatos de León.

Y yo pregunto:

¿Qué ha pasado con todo
ese trabajo?

Según se deduce de la
contestación del Presidente de la Diputación, todo estaba listo, a todo color,
con magníficas fotos, texto originario y su versión a dos columnas, me imagino,
así como la reconstrucción de las  moscas.

¿Por qué no se publicó?,
¿Dónde está todo ese trabajo pagado con dinero de los contribuyentes?

Creo, sinceramente, que
la Diputación de León debería rebuscar en sus archivos, que haberlos haylos, y
sacar a la luz todo cuanto acontezca para esclarecer “el
oscurantismo” existente sobre el Manuscrito.
Si todo estaba listo
para ser publicado de manera esmerada y existían diapositivas y demás, ¿dónde
se han quedado?

Si el dentista leonés,
Jesús Pariente, presidente que fue de la Federación Leonesa de Pesca, ha sido
el padre del Manuscrito de Astorga y su hallazgo en casa de los Julio del
Campo, en los madriles, Antonio Diez Sandes, que debía compartir, además de la
afición a la pesca, amistad personal con éste, ha sido uno de los precursores
de que las autoridades vivas del momento en León, por su cargo en los
sindicatos verticales y amistad, incluso personal, se preocupasen de la
realidad del Manuscrito y tomasen cartas en el asunto. Lo que no entiendo, es
por qué no se publicó nada de lo anunciado en el escrito.

Según los escritos que
publicamos en PesCarmona, Diez Sandes pretendía que el Manuscrito fuese
publicado en una nueva versión y, me imagino, que el original se conservase para
la posteridad.
Al final, y pese a que
las contestaciones de la Diputación y Gobierno Civil seguían los mismo pasos, publicar
el libro del Manuscrito haciéndolo coincidir con la celebración de la primera
edición de la Semana Internacional de la Trucha de León, y así celebrar una
fiesta doble para la pesca, se quedó en “agua de borrajas”, por
desgracia.

Como casi siempre, ni
lo uno ni lo otro. Bueno, la Semana de la Trucha si se celebró pero el
Manuscrito sólo debió ser un proyecto y, menos mal que Jesús Pariente, lo
recogió en su libro La Pesca de la Trucha en León, después de haber fotocopiado
el original si no, nos hubiéramos quedado sin nada de nada.
¿Dónde puede estar el
original del Manuscrito de Astorga? Eso quisiéramos todos los leoneses saber pero,
al día de hoy, estamos, más o menos, como estábamos hace más de 40 años.

La Joya de la
literatura “pesquil” leonesa, fechada en 1624, seguro que estará,
donde están las llaves de la canción, “en el fondo del mar, matarile,
rile, rile…”
Al igual que el
berciano, José Luis Gómez Rivera, encontró muchas de sus “joyas” en
el rastro leonés, algunas procedentes de un anticuario asturiano de Mieres, el
libro original del Manuscrito de Astorga puede estar tirado en cualquier lugar
del mundo porque, “un marquesito” de cuyo nombre no me quiero
acordar, a la muerte de su suegro, o lo quemó, lo tiró a la basura o lo vendió,
que posiblemente haya sido esto último, esperemos que afortunadamente, y algún
día vuelva a aparecer. Las primeras pistas de que estaba en tierras inglesas parece
ser la únicas cierta pero, el Manuscrito de Astorga no ha aparecido y, lo que
es peor, nadie sabe dónde está.

¡Busquémoslo entre
todos, porque con el potencial de Internet, todo es posible en la viña del
Señor!
Un poco de ayuda divina
necesitaremos, también, para encontrarlo, digo, tal y como está la búsqueda.

JOSÉ LUIS GÓMEZ RIVERA,
SUS LIBROS, DOCUMENTOS Y FOTOGRAFÍAS

José Luis Gómez, nació
en Torre del Bierzo en 1960 y con los ríos Tremor y Sil, por medio, era
obligatorio que su infancia pasase por el río y la pesca.
A los 8 años consiguió
su primer ejemplar de pintona en el río Tremor. Utilizaba un palo de avellano,
de donde pendía un cordel (bramante), y a continuación, un trozo de tanza que
le daba Don Clemente, un aficionado a la pesca en Torre del Bierzo, a quien
recuerda con especial cariño.
José Luis, a tan corta
edad, pescaba a diario, especialmente en verano, y todos los días conseguía
capturas, alguna de muy buen porte y eso que pescaba a cebo y sin carrete.

Después, se aficionó a
la pesca “a la leonesa” o a boya, que la llamaban antes.
Hasta 1982, año en el
que emigró a Venezuela (Isla Margarita), pescaba en la mayoría de los ríos de
León, especialmente en el Duerna y el Órbigo, sus favoritos, junto a los de su
tierra: Tremor, Sil, Boeza, Cabrera…
Con su llegada a
Venezuela, además de conocer a la mujer de su vida, se aficionó a pescar en
lagos y manglares, así como en el mar.

A su vuelta a España,
trabajó hasta en las minas de su tierra y ahora, como una gran mayoría de
españoles, se debate entre los que afortunadamente consiguen llevarse un sueldo
pequeño, pero sueldo, aunque sea a media jornada.
Todo esto no impide sus
aficiones que, además de la pesca, son los libros y los aparatos de radio
antiguos.

Con nostalgia, recuerda
los años impresionantes de pesca que conoció siendo niño y joven, y lo mal que
están los ríos hoy, comparados con el ayer.
No le gusta criticar
por criticar pero dice que “entre
todos estamos acabando con lo poco que nos queda”
. Cree que la nueva
Ley de Pesca puede aportar algo nuevo y bueno para los ríos, pero “siempre que la respetemos todos”.
De todas formas, José
Luis, apunta que, “la Administración
debería hacer acto de contrición y dejar métodos perjudiciales, como la pesca
eléctrica, y tomarse más en serio lo de la contaminación de los ríos y los
cormoranes, además de dejar la administración de las aguas leonesas para los
leoneses, y no depender de Valladolid para todo”.

Sobre sus otras
aficiones, la que más importa a los lectores de PesCarmona, es la de los libros
de pesca. Tiene muchos libros en su domicilio pero, nos hemos centrado en dos,
y los dos franceses, además de la documentación, textos y fotografías de la
Semana Internacional de la Trucha de León y el proceso de fabricación de aquel
cartel mítico de la Semana, en que aparece una trucha con la mosca en la boca,
así como todo lo referente al Manuscrito que ya hemos descrito anteriormente.

El libro francés de
1948, “Truites, Mouches, Devons, de D.P. Barbellion; y otro editado en
1969, del Docteur J.P. Pequegnot, de título “L’Art de la Pêche a la Mouche
Sèche”, son dos auténticas joyas.
Ambos están numerados y
con ediciones muy limitadas, nunca más allá de 350 ejemplares.
Por si fuese poco, este
enamorado de lo antiguo, también conserva los clichés originales de Francisco
Díez, fotógrafo leonés fallecido, que tenían domicilio en Ordoño II, 28, dónde
en Radio Nacional de España he trabajado más de 40 años y ni me había enterado
de cómo se realizó el cartel de aquella Semana Internacional en la que la
trucha era protagonista de primer orden. Un cartel que dio la vuelta al mundo,
con una trucha en primer plano, y una mosca clavada en el labio inferior de la
boca de la pintona. Toda una reconstrucción con los métodos que existían allá
por los años 60.


En la consecución del
ejemplar de trucha par el cartel, participaron varios pescadores en el coto de
Santa Marina, en Febrero de 1968, cuando la temporada estaba cerrada, y en la
que el propio Diez Sandes estuvo pescando a cucharilla, junto con otros
participantes. 



El cartel, que dio la vuelta al mundo, salió con motivo de la Vª Semana Internacional de la Trucha de León, en el año 1970.

Aquí les presentamos
parte del montaje, en plena naturaleza y a pie de la presa de Santa Marina,  y con algunos pescadores colocados pescando
desde el muro del salto de agua, curiosamente, algo totalmente prohibido hoy.
Esto es historia,
amigos de PesCarmona, la pena es que esa historia se desvanece cada día más y
sólo queda el recuerdo.

Con este artículo, lo
único que pretendo es tener presente aquella época y que las nuevas
generaciones tengan noticias de lo que hemos perdido o no realizado, e intentar
que lo nuestro, EL MANUSCRITO DE ASTORGA, de Juan de Bergara, del año 1624,
aparezca algún día, o que se vuelvan 
recuperar nuestros ríos y peces. Tarea más que difícil.

Y casi todo ello,
personalmente, se lo debo a este coleccionista, José Luis Gómez Rivera que, tan
gentilmente se ha prestado a dejarme descubrir lo que entrañaban esos textos y
fotos, en las que incluso aparece, Manuel Fraga Iribarne y otras personalidades
de la época, pescando en aguas de Sardonedo, Santa Marina y El Condado y que,
dejaron escapar una oportunidad única de presentar al mundo un Manuscrito leonés,
único,  con un tratado de la pesca a
mosca con pluma de los gallos de León y otras aves, para pescar en los ríos de
León. Una pena pero, por desgracia, así se escribe la historia en muchas
ocasiones.

De los recortes del diario PROA, aquí quedan las muestras de aquella III Semana Internacional de La Trucha de León y sus protagonistas, entre los que estaba José Luis Rodríguez “Filesa” y de las preocupaciones de los pescadores de la época, que no difieren en nada a las quejas de hoy: que si el cebo natural, que si patatín, que si patatán…
Ustedes mismo pueden juzgar.

NOTA ACLARATORIA SOBRE LA PUBLICACIÓN
DEL MANUSCRITO POR LA DIPUTACIÓN DE LEÓN, EN 1968

Continuando con las indagaciones
sobre el Manuscrito de Astorga, al final no fue publicado en 1966, pero sí fue
publicado por la Imprenta Provincial (Diputación de León), en el año 1968. El título
del libro fue “ENTORNO AL MANUSCRITO DE ASTORGA Y LA PESCA DE LA TRUCHA EN LO
RÍOS DE LEÓN, y  el autor, JESÚS
PARIENTE, por entonces presidente de la Federación Leonesa de Pesca, habiendo
sido prologado por, FLORENTINO AGUSTÍN DÍEZ.

Las moscas a las que se hace
referencia en la carta del presidente de la Diputación entonces, Antonio Álvarez
del Valle, también se publicaron, aunque no confeccionadas artesanalmente,  algo muy complicado y que sólo ha conseguido,
JOSÉ LUIS GARCÍA GONZÁLEZ, descubriendo todos los secretos de Juan de Bergara, y
que ha publicado en su libro PLUMA, SEDA Y ACERO. Las Moscas del Manuscrito de
Astorga,
editado por Everest.
Aquellas moscas de 1968 fueron
dibujadas por dos montadores importantes de la época,  Bernardo y Antonio,  se realizaron una serie de montajes de
mosquitos que aparecen clasificados, según la pluma, en el libro
publicado en los años 70, también de Jesús Pariente, “La Pesca de la Trucha en
los ríos de León”, donde también aparecen las hojas del Manuscrito de Astorga
fotocopiadas.

En PesCarmona, continuamos trabajando
para obtener la máxima información sobre el MANUSCRITO DE ASTORGA, y lo hacemos
con la colaboración de amigos como José Luis García González, Javier Reyero,
Venancio Álvarez, Lachis… personas interesadas por la pesca en León, y con las
mismas ganas de conseguir UN OBJETIVO COMÚN: conseguir que el MANUSCRITO DE
ASTORGA aparezca algún día.

Si ustedes tuviesen algún tipo de
información respecto a su paradero, no duden en entrar en el apartado de
COMENTARIOS y contarlo.

Por adelantado, gracias.