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13 julio, 2020

Presentamos en Pescarmona una nueva sección titulada BANCO DE PRUEBAS.

Carrete semiautomático de pesca a mosca Thinkfish Bold… un lujo al alcance de todos.

Extraordinaria relación calidad-precio para un carrete de pesca ligero, bello y a la vez práctico.

Garantía de dos años con reposición de un nuevo carrete e indefinida para reparaciones.

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Texto: Eduardo García Carmona. Fotos: J.L. Méndez García
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Tenía ganas de conocer el producto y al final la expectación personal hacia el Thinkfish Bold, no me ha defraudado en término genéricos.
Las características de este carrete semiautomático dieron un buen resultado en los test de pruebas realizados y el de Pescarmona no podía ser menos.
Los datos oficiales son:

Tras los excelentes resultados obtenidos en los test de campo de las preseries del carrete Bold, Thinkfish® informa de que el semiautomático Bold – primer semiautomático Large Arbor, con freno de combate independiente y progresivo y una capacidad de recogida sin inercias de 1,2 metros por accionamiento de palanca – está disponible en el mercado desde el pasado 1 de Setiembre de 2009.

España, EEUU y Francia; ríos de montaña, pantanos y lagos; trucha común, arco iris, reo, tímalo, barbo, carpa y hasta muiles (lisas) han sido los países, escenarios y especies donde pescadores expertos, de competición y guías han probado su eficacia y prestaciones.
El carrete se presenta con Garantía Thinkfish con la que durante los dos primeros años se sustituye el producto si surgiera algún problema en el mismo siendo, a partir de este momento, ilimitada y sin coste en las reparaciones.

BANCO DE PRUEBAS PESCARMONA

Ha sido en el río Esla de León, donde hemos probado el nuevo carrete Bold de Thinkfish.
A pie de río, lo primero que ha llamado la atención es la belleza del diseño, su escaso peso y lo resistente que es.
La primera complicación surge para sacar la bobina. Hay que apretar la zona redonda, en negro, con el nombre de la marca Bold. Pese a apretar insistentemente, la bobina no salía, pero salió. ¿Es cuestión de maña?
Para conocer las entrañas del carrete Bold se debe utilizar una llave exagonal que se acompaña como herramienta. Así desprendemos la cubierta negra y veremos las entrañas de este semiautomático. El sistema es muy sencillo pero preciso. Tres engranajes de ruedas dentadas, en aluminio anonizado, contrastan con el cromado duro de la palanca exterior, la carcasa, bobina, sujeta cañas y guía de hilo. Más sencillo no puede ser. Los muelles tornillos y trinquetes son de acero inoxidable y el freno de material composite. Pienso que, aunque en las instrucciones viene como ha de realizarse el engrasado del carrete, por los materiales del que está compuesto, ni es necesario, pese a que se meta en el agua del río asiduamente.
Colocamos 50 metros de backing y una cola de rata del nº 5 para lanzar con una caña Sage y, comprobamos que aún se podía poner más backing.
Quisimos comprobar el freno y para ello, mi compañero sujetó la parte superior de la cola de rata, extendida unos 15 metros. Me gustó. Pase del menos a más de la palanca de freno, situada en la parte posterior, comprobando que con los tirones que me daba mi compañero, el carrete se mostraba firme y seguro, tensando y destensando con independencia de tracción. Se trata de un freno ideal para grandes piezas, con tirones o embestidas fuertes, recién clavada la pieza que van perdiendo potencia a medida que la lucha se alarga.
Hasta el sonido del freno me gustó.
Preparada la caña al completo nos fuimos al río.
En el agua las prestaciones del Bold son buenas. El lance se hace cómodo y el balance con la caña es casi perfecto. Por si acaso, existe corrección para ajustar el portacañas a la medida deseada.
La salida de cola es buena y la recogida con la palanca excepcional. A nada que te descuides metes la mosca por el puntero. La recogida de la cola es muy buena y rápida, por lo que hay que tener cuidado en los primeros lances hasta que uno se haga al carrete. Se trata de la velocidad triple que aportan los engranajes con ruedas dentadas que, en otros semiautomáticos, sólo llevan una o dos.
Otra buena característica del Bold es la nula memoria que ejerce a la cola de rata extendiéndose esta sin mostrar círculos después de más de dos horas de pesca.
De momento, no puedo sacar ni una pega y eso que iba con la lección aprendida de un pescador de élite, leonés, que me había indicado que existía un problema en la bobina que hacía que la línea se colase por la ranura hacia la carcasa. A mí, por el momento no me ha ocurrido y pienso seguir probándolo en más ocasiones.
En términos generales el carrete Bold ofrece garantías, al pescador, importantes como son: un excelente freno independiente de tracción, una buena bobina con capacidad y holgura suficientes para líneas del 5, 6 y 7; un efecto memoria casi nulo y una capacidad de recogida excelente.
La única pega, como al principio apuntaba, el sacar la bobina para meter el backing y la cola de rata, pese a apretar el botón la misma no sale con facilidad.
No estaría de más una bobina de repuesto. Un carrete con las prestaciones del Bold y al precio de mercado, rondando los 300€, pese a la calidad, las prestaciones y el diseño que presenta, debería tener dos bobinas: una para pescar a seca y otra para pescar a ninfa o estreamer, colocando una línea T-130 o 200 hundida.