Ir a la barra de herramientas
29 septiembre, 2020

VILLARROQUEL, donde se unen Luna y Omaña para formar el Órbigo…

El Órbigo ofrece grandes lances para “los especialistas mosqueros” y en la zona alta de Mataluenga, el Luna, da cobijo a grandes truchas

 

Truchas “talla XXL” del linaje especial del Órbigo que se pueden “gozar” hasta el 15 de Octubre

Fotos y texto: Eduardo García Carmona

El tramo acotado de Villarroquel en la provincia de León, hoy por hoy, es uno de los menos solicitados del río Órbigo y, sinceramente no lo entendemos en Pescarmona. Es quizás en éste tramo final de la temporada cuando más aficionados se prestan a pescar en sus aguas, especialmente los venidos de otros lares, especialistas en la pesca a seca, el arte más bello de pesca, más difícil y sólo para quienes piensan en “calidad” de pesca, que no en cantidad.

Por lo anteriormente expuesto es por lo que hoy les presento dentro de “mi rincón favorito”, el coto de Villarroquel donde he gozado en múltiples ocasiones.

 VISIÓN DE PESCADOR

Las espesas arboledas acompañan al río Luna antes de hacerse Órbigo. La espadaña de la iglesia de Villarroquel preside el discurrir del río, desde todo lo alto, donde la carretera que va a Santiago del Molinillo y Mataluenga, atraviesa la mitad del pueblo. Aquí en el puente que cruza sobre el río, las aguas  muestran una tonalidad “azul cielo” únicas.

Aguas abajo de Santiago del Molinillo, poco antes de llegar a Secarejo, el Luna recibe las aguas del río Omaña, por la derecha. A partir de entonces el Luna se llama Órbigo.

 

Frente a Secarejo, en la montaña que acompaña al río por la izquierda, se encuentra la ermita de Santa Catalina de Alejandría, muy venerada por los lugareños. Tiene una hermosa “historia” donde la santa  se le aparece a un lugareño. Por eso se construyó la ermita.

 

Las cigüeñas forman parte del paisaje. En la iglesia de Azadón desde hace años, han puesto su nido en la espadaña. Las ricas huertas y los campos repletos de lúpulo forman el fondo de un cuadro natural espléndido.

Urruzuno
Cucharillas Edu
HOTEL EL PASO HONROSO
Deportes La Picada

EL COTO

 

Son 7 kilómetros de río los que forman el acotado de Villarroquel. Una zona que tiene muy buenas referencias de los pescadores que acuden a pescar en él pero, una zona, también, muy castigada por los furtivos.

 

El coto ofrece buenas oportunidades para el disfrute. Tiene amplias tablas, tablonas, caídas, raseras y recodos, donde la trucha es la bella protagonista. Abunda en sus aguas. Algunas de buen tamaño, gracias al abundante alimento que poseen. El lecho del río es de canto rodado y gravilla con abundante vegetación acuícola en forma de “ocas”, que dan cobijo a las “pintonas” para protegerse del sol y donde esperan para atrapar comida.

 

El límite superior del coto está 200 metros aguas arriba de la Central Hidroeléctrica de Espinosa de la Ribera. El Inferior está en el puente colgante que une a las localidades de Azadón y Llamas de la Ribera. La anchura del cauce se aproxima, en algunas zonas, a los 30 metros, siendo el término medio de unos 20 a 25 metros.

MEJORES ZONAS DE PESCA

 

Este coto ofrece muchas zonas de pesca. Se puede asegurar que desde el inicio en la zona de Espinosa, hasta el puente colgante, en Llamas de la Ribera, el río ofrece variedad de oportunidades para pescar a cualquier arte. Lo mejor será emplear mosca seca (mosquito ahogado, siempre que el río baje con abundante caudal). Quizás  lo peor de éste tramo es que puede tener variaciones de caudal muy acusado debido a la regulación del embalse de Selgas y a la aportación del río Omaña.

 

La zona donde se unen los ríos Luna y Omaña  es una de las recomendaciones para pescar en Villarroquel.  A partir de este lugar, el río ofrece muy buenas tablas, con abundantes “ocas” donde la trucha se guarda para comer entre los canalillos que se forman.

Aguas abajo de esta unión esta la tabla de Secarejo, con abundantes truchas y de gran tamaño. Después de unas raseras y corrientes, el río se divide en dos brazos muy buenos para pescar. El tramo final hasta el puente colgante de Llamas, unos 500 metros, es de lo mejorcito para la mosca seca y el mosquito ahogado. Actualmente, se ha convertido en el “paraíso de los pescadores de perdigón y ninfa” aprovechando las corrientes de aguas profundas en una u otra orilla.

Otros aficionados prefieren las excelentes tablas que se forman aguas arriba y abajo del puente de Villarroquel sobre el río Luna. Aquí el río ofrece menor caudal, normalmente, dependiendo de la aportación del embalse pero, también, tiene menos anchura y presenta muy buenas condiciones de pesca con “sorpresas agradables”. Por encima del puente el río se abre más y se divide en varios ramales. El más próximo a Mataluenga es el mejor y el que más caudal lleva.

 

En definitiva, VILLARROQUEL en ésta época es uno de mis “rincones favoritos” para pescar a mosca seca e incluso a mosquito ahogado, las dos modalidades las he practicado consiguiendo buenas capturas.

El permiso para pescar el coto se conseguir fácilmente, acudiendo a los sobrantes de cotos en la página web de la Junta (www.jcyl.es), con una semana de antelación.

Galeria de imagenes